SE UN CONQUISTADOR: CAMINA EN EXCELENCIA

En la palabra de Dios, uno de los textos por excelencia sobre la conquista es Josué 1: 2-9, donde vemos cómo Dios le da la encomienda a Josué de tomar la tierra prometida, de tomar posesión y cumplir el propósito de Dios en su generación, un propósito de victoria, de éxito, y de conquista:  

Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio.  

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.  

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. 

La palabra de Dios declara: “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”1. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 

En el pasaje anterior, el apóstol Juan habla de personas que son vencedoras, de gente victoriosa. Si usted cree en el Hijo de Dios, entonces usted ha sido sellado para ser un campeón, para ser un triunfador y un vencedor. Eso es lo que la palabra de Dios dice: Dios pone fe para que tú tengas victoria en tu vida, en todo lo que hagas, en todo lo que te desempeñes y en todo lo que te desarrolles. Por esa razón vemos que Romanos 8:37 dice:  

“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. 2 

Por medio de Jesús, y  por medio del amor del Padre somos más que vencedores. El término “más que vencedor” se refiere a una persona victoriosa en grado sumo, una persona llamada, preparada y entrenada para lograr grandes victorias más allá de lo ordinario y más allá de lo normal.  

El término “más que vencedor” es el  término griego “hupernikao”

Huper = Sobre o por encima

Nikao = Conquistar 

Si has dicho: “mi problema es algo extraordinario; mi problema es tan grande, es tan alto, o es tan difícil lo que estoy enfrentando...” Entonces hay buenas noticias para ti: por medio del amor de Cristo eres más que conquistador y más que vencedor. Fuiste llamado a tener victorias extraordinarias, sin importar lo grande que sea tu problema, vas a vencer toda circunstancia en el nombre del Señor Jesucristo, asi sea enfermedad, deuda o depresión, no importa como se llame, tu has sido llamado a ser un conquistador, un vencedor, un hombre o mujer de conquistas extraordinarias.  

Mientras más grande sea tu enemigo, mientras mayor sea el problema, mientras mayor sea el obstáculo, mayor será la victoria y mayor será la conquista. Dios te da el entrenamiento, el Espíritu Santo está con nosotros para que podamos conquistar más allá de lo ordinario.  

Un problema extraordinario es lo que tú no puedes manejar, es una situación en  la cual te sientes incapaz. Cuando enfrentes un problema o algo extraordinario, prepárate, porque es allí donde viene la potencia de Dios, la fe de Dios y la ayuda de Dios para convertirte en un “hupernikao” más que vencedor. 

“…No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.3  Si tu le crees a Dios vas a vencer en el nombre del Señor Jesucristo.  

Hupernikao se refiere a una persona que está en condiciones de triunfar y que de forma absoluta tiene una gran confianza y seguridad en que si Dios está con ella,  nadie podrá ser contra ella. Hupernikao es creer que si Dios está contigo, podrás alcanzar lo inalcanzable, es creer que podrás lograr algo grande en la vida, es creerle a Dios por cosas grandes y extraordinarias.  

Siempre que vayas a lograr grandes cosas vas a enfretar grandes obstáculos, sin embargo, esos obstáculos  serán vencidos en el nombre de Jesús y la conquista será grande. Por tanto, no te afanes, y no permitas que nada te descontrole o disminuya tu seguridad y confianza en Dios. Sé un conquistador y sigue adelante en el nombre de Jesús.  

La palabra declara:

“Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento”4. 

La frase “Siempre en triunfo” denota una acción prolongada: a pesar de las  circunstancias, siempre en triunfo; aunque esté nublado,  siempre en triunfo; aunque se levante la marea alta, siempre en triunfo; aunque los vientos sean contrarios, siempre en triunfo; aunque el esfuerzo para la conquista sea muy grande, siempre en triunfo

¿Cuántos de nosotros nos sentimos orgullos por haber logrado lo que habíamos planificado y sabíamos que lograríamos?... ¿Te imaginas alcanzar lo que tú no puedes alcanzar por ti mismo, alcanzar lo que sabes que con tus propias fuerzas no lograrás porque es algo en lo que necesariamente la mano de Dios tiene que ser vista? El Dios de lo extraordinario estará contigo para conquistas y victorias extraordinarias. Él nunca te dejará y siempre estará contigo donde quiera que tú vayas.  

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” 5 

Si Dios nos dio lo mejor del cielo, a Cristo Jesús en la cruz del calvario por ti y por mí; si se desprendió de lo más grande del cielo por ti y por mí, ¿Cómo no nos dará también las demás cosas? ¿Cómo no te podrá dar una buena casa si ya te dio lo mejor del cielo?; ¿Cómo no te dará un mejor esposo o esposa, si ya te dio lo mejor del cielo? -Y no me refiero a dejar el esposo(a) que ya tienes, sino que Dios tomará a tu esposo(a) y lo transformará. ¿Cómo no te dará un buen carro, un buen salario, un buen empleo, cómo no te dará inteligencia, sabiduría, y triunfo sobre las circunstancias de la vida, si Él ya te dió a Cristo?  Junto con Cristo,  nos ha dado sanidad, liberación, triunfo, éxito, prosperidad, victoria, y cosas inalcanzables que vas a lograr en el nombre de Jesús. Así que si tu estás confiado en el Señor Jesucristo, prepárate para se un más que vencedor! 

Quizás alguna vez tus pensamientos, tus acciones, o los errores de tu pasado te han condenado, y hay personas que no se resisten así mismos y se rechazan, porque detrás de eso hay una conciencia acusadora o afectada por un espíritu de acusación. Tu necesitas comprender que Dios es el que justifica, que Cristo murió y también resucitó, y que está a la diestra de Dios intercediendo por nosotros. Si Jesús  está de tu lado, entonces ¿por qué preocuparte? Jesús está para darte grandeza, victoria, éxito y triunfo.  

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.6 

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.7 

Háblale a esos pensamientos y no recibas ninguna condenación; que nade te acuse porque el Señor está de tu lado en el momento en que fallas, en el momento de la dificultad, en el momento de los errores. Acércate a él porque abogado tienes para con el Padre: a Jesucristo el justo. Háblale a tus emociones, háblale a tus pensamientos así como lo hacía el salmista: 

¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.8 

Necesitas hablarle a tu alma y confesar: “Jesús me perdonará y me limpiará, me restaurará, me dará victoria, me dará triunfo, y pondrá todas las herramientas, todo lo que hace falta y todo lo que estoy necesitando para alcanzar y lograr grandes cosas, para ser un vencedor y un conquistador;  Jesús está de mi lado, por tanto, toda la ciencia, la sabiduría, y la potencia del cielo serán derramas sobre mi vida”. 

Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. 9 

Dios puso en manos de Josúe un privilegio y una gran conquista: Dirigir a la nación de Israel después de haber pasado cuarenta años en el desierto. Josúe tenía un reto ante sí, y este reto no era fácil: o creía a la palabra que Dios le había dado, o se quedaban en el desierto. Para llegar a la tierra prometida, primero había que aceptar el reto de cruzar el Jordán, donde las aguas habían crecido y el mar estaba desbordado; los israelitas pudieron entrar a la tierra prometida porque le creyeron a Dios. 

Inicio de la conquista:

Oír la palabra de Dios. Creerla en el corazón.

Lo primero que debes hacer es oír una palabra direccional de parte de Dios, y creer en esa palabra y comenzar a actuar. Hay un punto el cual  podemos poner como un segundo aspecto hacia la conquista:  

“Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie” 10 

Necesitas creer lo que Dios te ha dicho que va a hacer, necesitas creer la palabra que Dios te ha dado: “Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio” 11 

Todo ese vasto territorio es el lugar que Dios había entregado a Josué y al pueblo de Dios, un territorio mucho más grande de las propias fronteras poseídas por la nación de Israel... Dios dijo “toda esa tierra es tuya, levántate, conquista, pisa esa tierra”. Lo anterior nos confirma lo que dice la palabra: “Dios te da más sobreabundantemente de lo que puedes pensar, pedir, creer o imaginar”12.  

Lo que Dios tiene para ti es más de lo que piensas, y más de lo que te has imaginado. Lo que Dios tiene para  la iglesia es más de lo que podemos pedir, soñar, creer o imaginar. Dios tiene cosas mayores para ti que las que has alcanzado, y que las que has logrado. Lo que hasta ahora has logrado esta  muy bien, mas aún hay cosas mayores, no te conformes... si Dios dice: “yo te voy a dar todo lugar que pise la planta de tus pies” entonces es tiempo de levantarse y de hacer algo más allá de los límites en el nombre poderoso de Jesús. 

Ten una acción hacia la conquista, atrévete a pisar, atrévete a hacer algo. Tienes que tocar la puerta para ese empleo, tienes que trabajar con excelencia para ese aumento de salario, y para esa promoción; tienes que creerle a Dios y ponerte a trabajar y operar y diversificar tu negocio para extenderte y crecer para que lleguen las ventas. A medida que actúes que te expandas,  y que te extiendas, que te desarrolles y hagas espacio, en esa medida Dios llenará los  espacios.  

Dios llenará los espacios, pero tú tienes que tomar tu lugar, tienes que marcar territorio, y tienes que conquistar. Si Dios dice “todo este territorio es de ustedes”, el territorio no se puede quedar sin dueño,  y no puede estar en las manos de otro a quien no le corresponde, sino que tiene que estar poseído por aquellos que son los propietarios y  dueños legítimos del  lugar. Dios ha puesto y ha designado para ti un lugar, un sitio, y ha puesto un margen de bendición en tu vida; tu fuiste llamado a moverte dentro de las fronteras de tu bendición, pero mientras más te extiendas, mbendición vas a conquistar, más cosas grandes vas a lograr en el Señor, vas a triunfar aún más en el Señor.  

No te puedes quedar tranquilo, tienes que actuar y  tienes que prepararte. Los que van a la universidad se capacitan para lograr cosas grandes, de igiual forma tienes que prepararte para ese buen matrimonio, y  para los días que vienen. Tienes que creer que estás rodeado de la bendición de Dios, y desde el primer día, desde que te levantes vas a caminar, vas a pensar en todo lo que Dios tiene para ti, en todo lo que Dios ha logrado para ti en la cruz del calvario. ¡Alguien tiene que creerle a Dios y saber que es el tiempo de la conquista!