Es necesario que nos planifiquemos, que evaluemos nuestras acciones, lo que pudimos alcanzar, lo que no; es necesario detenerse y planificar los proyectos, analizar lo que haremos para el futuro, sin embargo muchas veces estamos ignorando el poder del presente.
Hay un poder extraordinario en el presente, es un poder que Dios tiene conjugado para nosotros en un momento preciso y que a veces dejamos pasar.
Cuando hablo del presente te estoy hablando del ahora, de este mismo instante, te estoy hablando de tu respirar, de tu existencia; son buenas las planificaciones para el futuro y tener una visión clara porque necesitamos planificar todo lo que viene por delante para que podamos alcanzarlo, eso es bueno y es valido. Pero muchas veces estando solo en la planificación del futuro no veremos el poder del presente.
Es tiempo de que hagamos una parada porque muchos están mirando tanto hacia el futuro que no pueden disfrutar de su presente, se les dificulta sentirse satisfechos con lo que tienen porque solo están mirando lo que les falta y lo que no tienen, de modo que como no han alcanzado lo que esperan para el futuro pretenden tener una satisfacción cuando lo alcancen, mientras en su presente permanecen frustrados.
Nos pasa mucho a los cristianos y a la gente de fe, siempre estamos mirando hacia el futuro, siempre estamos planificando, siempre estamos creyendo en grandes cosas, siempre tenemos una perspectiva hacia adelante, siempre estamos mirando mas allá de lo inalcanzable pero no nos damos cuenta de que hemos adquirido cosas y que muchas las tenemos en nuestras manos y se nos pasa el éxito del presente, se nos pasa el disfrute del presente. También existe el otro tipo de persona, quienes no pueden disfrutar el presente porque están mirando las derrotas que atravesaron las cuales no les permiten avanzar.
Cada etapa tiene su satisfacción, su momento, su disfrute. La niñez lo tiene, lo tiene la adolescencia, lo tiene la juventud, lo tiene la adultez, lo tiene la vejez, cada tiempo tiene lo suyo pero hay quienes se han detenido solo pensando en lo que no pasó cuando eran jóvenes o cuando fueron niños. Descubre el poder del tiempo presente, conócelo y disfrútalo.
El presente merece un respeto muy grande porque hay un poder intrínsico y extraordinario en él que si lo puedes descubrir entonces lo puedes detonar en tu vida y disfrutar de ella como Jesús quiere que la disfrutes.
La Biblia dice en Hebreos 11:1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Pero antes de hablar de la certeza de lo que se espera, es decir algo que está delante y de la convicción de lo que no vemos, dice que “la fe es”, en tiempo presente, no declara “la fe fue” o “la fe será”, dice “es pues la fe”. La fe es, en tiempo presente, es decir que tu milagro de acuerdo a la fe es ¡ahora! no es para mañana, no fue lo que sucedió ayer, necesitas vivir las glorias del presente. Las glorias del pasado, lo que logré, lo que hice no es lo funcional, la gente quiere ver algo presente, la sociedad quiere algo presente.
El Salmo 119:126 dice: “Tiempo es de actuar, oh Jehová”. La fe es acción, tu puedes decir, yo tengo mucha fe pero si no tienes acciones te vas a quedar simplemente diciendo que tienes fe, si no actúas ahora todo será ficticio, aparente, pero la fe es real, la fe es tangible y se hace evidente en tu vida cuando tu actúas.
Santiago 2:18 dice: “Enséñame tu fe sin tu acciones, sin tus obras y yo te enseñare mi fe por mis acciones”.
Tus acciones hablan de tu fe. Mucha gente dice: “Yo se que algún día Dios me va a sanar, yo se que algún día Dios me va a sacar de la quiebra, yo se que algún día Dios me va a dar una esposa”. Sí, un día algo va a suceder, pero cuando te llega el tiempo tienes que tomar la oportunidad y no dejarla pasar por estar distraído en lo siguiente o en el pasado.
Le enseñamos mucho a nuestra gente a mirar hacia el futuro, “algún día Dios lo hará, no te preocupes, cuando llegue aquel día, cuando llegue ese momento, cuando vayas a ese lugar, y es porque nosotros tenemos una meta y sabemos que tenemos un cielo donde vamos a morar pero la Biblia dice que el Reino de Dios está aquí ahora en la tierra y que Jesús vino a establecer Su Reino, el Reino de los cielos se estableció con el Señor Jesucristo y el Reino de los cielos está con nosotros, en nosotros, el Reino de los cielos está ahora presente en este tiempo, ahora son la bendiciones y las operaciones en el Reino de Dios.
La fe es creer que ahora Dios te bendice, que ahora es el momento, que ahora es el tiempo para ti, que ahora es el tiempo de levantarnos y de resplandecer.
Mucha gente cree que las ordenanzas y los mandatos del Señor son solamente sobre austeridad, sobre no hagas esto o no hagas lo otro; hay mandatos del Señor que son para nuestra bendición en tiempo presente y si Dios quiere bendecirte, no te niegues, si él quiere tu bien entonces levántate y tómalo. El problema es que muchos creen que porque no tienen una sonrisa en sus labios son más santos o más espirituales delante de Dios.
Cada tiempo contiene una sustancia que viene de parte de Dios para tu vida. El libro de Eclesiastés 3:1 dice: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” Hay tiempo de llorar, hay tiempo de reír, hay de tiempo de plantar, tiempo de cosechar, tiempo de morir, tiempo de vivir, pero ahora Dios dice: es el tiempo de levantarse.
Nosotros no somos ignorantes, tenemos que conocer el tiempo en que vivimos porque los tiempos cambian, las ciudades cambian, el perfil de la gente cambia, las naciones cambian, las costumbres cambian, el mundo va en una transformación continua y el tiempo que nosotros estamos viviendo debemos conocerlo porque todo cambia. Lo que sucedió hace cien años no es lo mismo que sucede hoy, las cosas que funcionaron hace diez años no son las mismas cosas que están funcionando hoy, la ciencia ha aumentado, hay avances tecnológicos, si usted compró una computadora hace dos, tres, cuatro años ya hoy en día está desfasada porque hay cosas más actualizadas.
Usted necesita conocer el tiempo presente como los hijos de Isacar que eran entendidos en los tiempos, que sabían todo lo que Israel tenia que hacer, cuyo dicho obedecían y seguían todos sus hermanos (1 Crónicas 12:32).
Cuando estás conectado a la revelación de Dios y entiendes lo que Dios quiere hacer con tu vida en un momento o tiempo determinado, entonces has descubierto el poder del presente y estás listo para actuar.
El tiempo muestra signos y señales que hablan de que Dios está haciendo algo, signos y señales de que Dios está obrando y de que hay un Dios en los cielos. Los tiempos hablan de que el Señor Jesucristo viene pronto, de que viene un movimiento de Dios extraordinario sobre la faz de la tierra y que quizás seamos nosotros la ultima generación que vamos a ver.
La Biblia dice que hay un inicio y que también hay un final y tú y yo estamos viviendo en un tiempo en el que las señales están hablando: Hay guerras y rumores de guerra, nación contra nación, reino contra reino, pestilencias en diferentes lugares. Las señales que nosotros estamos mirando, que están en Mateo capitulo 24, así como en los libros de Daniel y Apocalipsis anuncian la venida del Señor Jesucristo.
El profeta Isaías declara:
Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.
Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. (Isaías 60:1-3)
La palabra de Dios declara: “Levántate y resplandece”. No dice, te vas a levantar o te levantarás o te levantaste en tiempo pasado, Dios dice: “Levántate y resplandece” en tiempo presente. Es ahora, es asunto de una acción, no es lo que lo vas a hacer es que lo hagas ahora. La iglesia está llamada a ser faro, tu y yo somos llamados a ser luz en esta tierra, “tinieblas cubrirán las naciones” pero sobre nosotros resplandecerá la gloria de Dios y aun los reyes y las naciones andarán a nuestra luz.
En medio de los tiempos vamos a descubrir el poder del tiempo presente, vamos a conocer y actuar en el poder del tiempo presente, de que ahora somos bendecidos de Dios, de que ahora somos prosperados. Cuando yo puedo entender el poder del presente puedo decir: Ahora soy una persona llena del gozo de Dios, ahora yo puedo estar contento con mi casa, con mi hogar, con mi familia, ahora es el tiempo donde Dios está besando mi vida, ahora es el momento donde Dios me está cubriendo con su misericordia.
Es tiempo de que actúes bajo el conocimiento de la voluntad de Dios en tu tiempo presente y entonces puedas disfrutar de tu esposa, de tu esposo, de tus hijos, de tus nietos, de tus estudios, de tu juventud.
Hay un tiempo para cada cosa y si tú puedes descubrir el propósito de Dios en cada tiempo, tu vida será otra. La Biblia dice en Romanos 13:11: “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”.
Los hijos de Isacar conocían el tiempo, sabían lo que Israel tenía que hacer, eran personas entendidas. ¿Conoces tu el tiempo en el que estás viviendo, conoces como son los días, conoces lo que está sucediendo en el mundo, conoces hacia donde va la humanidad, la transformación de la historia?
No podemos ser ignorantes, tenemos que conocer el tiempo, hay aquellos que viven el día por el día, como si estuvieran dormidos e insensibles a lo que está sucediendo a su alrededor y no pueden aprovechar nada porque están dormidos. Pero es tiempo de que te levantes del sueño. No puedes perderte de aprovechar lo que Dios tiene para ti ahora.
Hay quienes pierden su empleo, sus estudios, pierden el tiempo de su preparación, su matrimonio, solo porque no supieron aprovechar el tiempo por estar distraídos y dormidos, no le prestaron atención y no conocieron el poder del presente; en vez de estar laborando, cuidando de su matrimonio, de sus hijos, estuvieron en otros asuntos y perdieron la oportunidad del tiempo de Dios sobre sus vidas. Conocer el poder del presente es decir: “Ahora hago lo que tengo que hacer, Dios me está poniendo algo en las manos y no lo puedo desaprovechar”. Es ver cuales son las oportunidades que Dios te da para que luego no lo lamentes y tengas que esperar a que en otro momento se repita.
Dios quiere que cada día tuyo tenga un conocimiento, es decir, que haya producción, que tengas el conocimiento de cual es el propósito o el plan de Dios para ti.
La palabra de Dios nos enseña (en contexto Éxodo 13), que cuando Israel peregrinaba en el desierto había una columna de nube de día y de noche una columna de fuego que les dirigía. Y cuando la nube se detenía ellos tenían que detenerse y acampar pero cuando la nube se movía y se tocaba la trompeta todos tenían que moverse con la nube, el que no se movía se quedaba atrás y el que se quedaba atrás entonces quedaba fuera de la dirección y de la cobertura y el sol les quemaba; cuando la columna de fuego se movía, ellos se movían, de lo contrario el frío les maltrataba.
Tu no puedes dejar pasar la nube, tienes que estar sintonizado con lo que Dios quiere que hagas en el momento presente. El tiempo de producir es el tiempo de producir, el tiempo de echar hacia delante es el tiempo de echar hacia delante, el tiempo de estudiar es el tiempo de estudiar, el tiempo de amar es el tiempo de amar, el tiempo de edificar tu casa y tu familia es el tiempo de edificar tu casa y tu familia para que luego no tengas un gran problema porque no conociste lo que tenías que hacer: el tiempo para amar a tu esposa como tenias que amarla, para honrarla como tenias que honrarla, para estar con ella como tenias que estar con ella, para dedicarte a ella como tenias que hacerlo (y ahora que ya pasó el tiempo quieres otra oportunidad porque no conociste a tiempo lo que tenías que hacer, necesitas que tu jefe te de otra oportunidad y quizás ya haz tenido una, dos, tres, oportunidades y nunca las conociste).
Si tu conoces el poder del tiempo presente se va a maximizar el potencial de Dios en tu vida y por aprovecharlo podrás alcanzar lo que otros no pudieron. El poder del tiempo presente es ahora. Es ahora cuando tienes que conquistar a tu esposa de lo contrario lo hará otro, es ahora que necesitas cuidar de tus hijos de lo contrario crecerán y ya será demasiado tarde.
Dios siempre te dará otra oportunidad para que se puedan arreglar y sanar las cosas, pero nunca será igual, nunca será lo mismo, Dios puede traer una restauración entre padres e hijos, Dios hace milagros profundísimos pero no es lo mismo haber disfrutado a tus hijos, no es lo mismo haber pasado tiempo con ellos, no es lo mismo haber salido al jardín a jugar con ellos, no es lo mismo haberte sentado con ellos a hacer las tareas de la escuela, no es lo mismo haber salido al cine con ellos cuando eran pequeños y haber disfrutado de cada etapa de su crecimiento, todo esto es lo que conjuga el que pueda existir unidad familiar. Eres el resultado de lo que pudiste absorber en el tiempo presente.
Porque dice:
“En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”. (2 Corintios 6:2)
Lo que Dios está diciendo es que él siempre estará presente en tu tiempo, lo que está diciendo es que él no te va a decir no, será mañana, él siempre estará presente en el momento que tu lo necesites, en el tiempo de tu bendición, Dios siempre estará dispuesto, la habilidad de Dios, el poder de Dios estará disponible para ti en el tiempo presente.
Dios te está oyendo, Dios te está prestando atención, como le dijo a Daniel: “No temas, desde el mismo día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido” (Daniel 10:12).
Tienes que saber que desde el mismo día que dispusiste tu corazón, en ese mismo instante Dios está contigo, no es que Dios estará o que Dios estuvo, Dios está contigo, Dios te oye en ese momento, Dios te socorre en ese tiempo, Dios está contigo, Dios es en el tiempo presente.
Cuando tú ores cree que ya recibiste lo que pediste, no lo recibas mañana, recíbelo ahora, si lo pediste es tuyo ahora, Dios te socorre, Dios en el tiempo presente te dice: Aquí estoy, yo extiendo mi mano, yo te escucho. “En tiempo aceptable te he oído, y en el día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable”.
Esto es para los que dicen: ¿Cuando será Señor, ya oré pero cuando será? Dios te dice es ahora. Muchos creen que será mañana y otros que fue en el pasado y Dios te dice ¡es ahora!
- Pastor soy adolescente
- Ahora él te bendice como adolescente
- Pastor soy un hombre maduro y casado
- Ahora él te bendice como un hombre maduro y casado
- Pastor soy un hombre que ha vivido muchos años y tengo ya cierta edad
- Dios te bendice ahora
- Pastor soy una mujer divorciada…
- Es ahora esta tu bendición.
Cada momento Dios tiene para ti un renuevo, él renueva tus fuerzas como las del búfalo, te unge con aceite fresco, no con aceite rancio. Hay aceite fresco cada día para ti, nuevas son sus misericordias cada mañana, cada día hay bendición de Dios para ti, en tiempo presente. Él te rejuvenece como las águilas, Dios tiene cada día, cada mañana algo especial para ti, ¡el tiempo es ahora!
¿Necesitas ayuda? Ahora Dios te ayuda
¿Necesitas gracia de Dios? Ahora él te da gracia
¿Necesitas salud? Él te da la salud ahora
¿Necesitas fuerzas? Él te da las fuerzas ahora
¿Necesitas liberación? Ahora te da la liberación
¿Necesitas perdón? Él te perdona ahora
¿Necesitas restauración? Él te restaura ahora
¿Por qué estás siempre esperando? Le pediste a Dios, clamaste a Dios y actúas como si Dios no estuviera escuchando, y dices: Bueno yo sé que sucederá algún día… No, ¡es ahora! Efesios 5:14 dice: “Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo”.
“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios”.
- ¿Cómo andan los sabios?
“Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.” (Efesios 5:15-16)
Deja de estar perdiendo tu tiempo con cosas que no aprovechan, aprovecha el tiempo.
Hay mucha gente a la que le gusta perder el tiempo y hay mucha gente que te hacer perder el tiempo. Hay una serie de personas que están diseñadas para hacerte perder el tiempo, te llaman en el momento que no tienen que llamarte para hablarte las cosas que no tienen que hablarte y distraerte. A lo mejor seas demasiado educado y no quieras decirles: no tengo tiempo para hablarte, ahora no puedo. Pero tienes que enseñarles a otros que el tiempo es importante, que el tiempo vale y vale mucho.
¿Cuántas horas pasas en el teléfono? Y quizás lo que estás hablando son cosas que no aprovechan porque no estás hablando de fe, no estás hablando de visión, no estás hablando de propósito, estás hablando de críticas, estás hablando de cosas negativas, estás hablando de que el sistema no funciona, del presidente, del vecino, en vez de hablar fe.
Cuando estoy predicándote, estoy aprovechando mi tiempo, no te estoy hablando cualquier cosa sino que estoy instruyéndote, dándote una palabra que te va a maximizar y te va llenar de fe, yo no te estoy haciendo perder el tiempo, ni estoy pediendo mi tiempo, sino diciéndote la palabra que va a transformar y va a cambiar tu vida. Te hablo una palabra de fe que te va a levantar no una palabra que te va a enterrar.
Lo que Dios está hablando a través de Su palabra es para que tu vida no siga siendo la misma. Yo no puedo darte un mensaje que te desanime y que te mate la fe, como hay muchos por ahí que matan tu fe. Tu no puedes oír a todo mensajero sino aquellos que verdaderamente han estado con Dios y escuchado de él y que puede traerme algo de Dios, no de la carne, no del humanismo, no de la falta de fe, no de sus frustraciones; porque hay gente frustrada hablándote de sus frustraciones.
El mensaje que necesitas estar escuchando es una palabra direccional, una palabra que te ayude a salir de todas las circunstancias, una palabra que te levante, una palabra que cambie, una palabra que transforme, una palabra que te de victoria, una palabra que te de prosperidad, salud, una palabra que abra los ojos de tu entendimiento y te de visión.
Si tu sabes aprovechar bien el tiempo vas a terminar diferente. “Los días son malos” dice la Palabra de Dios, entonces no desaproveches tu tiempo. Ten este entendimiento y sé productivo con lo que Dios te ha dado.
No dejes caer la palabra de Dios en tierra, no la olvides sino deja que de fruto en ti. Dios te dice: aprovecha el tiempo, es hora de levantarnos es hora de resplandecer.