Vemos en la palabra de Dios diferentes actitudes; buenas y malas.
Y en estos versos que hemos tratado se pone de manifiesto un espíritu de manipulación a través de un corazón que no está conforme a la voluntad de Dios, que actúa en la carne, dando oportunidad a un espíritu controlador para que otros hagan lo que esa persona quiere para beneficio personal.
David como padre le dio nuevamente oportunidad en el reino a Absalón, el rey a través de un beso le entregó posición y este se hizo de carros y caballos y cincuenta hombres que corriesen delante de él.
Estuvo provocando que se reconociera lo que él hacía, causando ruido acerca de la autoridad que poseía.
Cuando hablamos de liderazgo, este tiene que ser de servicio a los demás con el objetivo de que Cristo sea glorificado, atrayendo las personas a Jesús, el Rey de reyes y Señor de señores. De modo que nuestro liderazgo no lleve un ruido causado por nosotros mismos, sino que Dios se encargue de que ese liderazgo sea dado a conocer por el fruto, por la fidelidad, la lealtad, por el amor a la obra de Dios y a los demás.
2 Samuel 15:1
“Aconteció después de esto, que Absalón se hizo de carros y caballos, y cincuenta hombres que corriesen delante de él”.
Absalón había preparado un montaje acerca de él, atrayendo hacia su persona reconocimiento. Utilizó el liderazgo que le había entregado el rey para beneficio personal. Es lo que comúnmente llamamos, “tráfico de influencia”.
Estos son síntomas de un espíritu de manipulación. La característica principal de ese espíritu es que la persona se propone atraer la gente hacia sí mismo con un propósito.
Verso 2:
“Y se levantaba Absalón de mañana, y se ponía a un lado del camino junto a la puerta; y a cualquiera que tenía pleito y venía al rey a juicio, Absalón le llamaba y le decía: ¿De qué ciudad eres? Y él respondía: Tu siervo es de una de las tribus de Israel”.
Absalón sabía como posicionarse de manera que la gente conociera de él, de modo que la gente le mirara porque así se había percatado de hacerlo: Se colocaba junto a la puerta, interceptaba la gente de manera que no llegaran al Rey sino que antes él fuera visto por ellas. Cuando la gente le veía, ya sabían quién era Absalón y lo que él representaba.
Él se había hecho de un nombre para beneficio personal, para un propósito inadecuado.
La función del rey era juzgar, recibir al que estuviera en un caso de necesidad de consejo, de ayuda, de cuidado, tensión. Y Absalón en vez de facilitar o colaborar a la función del rey se posicionaba para seguir su plan.
Cuando uno tiene un liderazgo, este tiene que ser sincero y honesto, ¿con qué fin y propósito me voy a parar delante de la gente, con qué motivo, para qué?
Absalón conociendo el acceso al rey se apropiaba de ciertas cosas que no le correspondían, estaba mal utilizando su liderazgo. No era parte de sus funciones detener a la gente que iba buscando el consejo delante del rey, ellos venían buscando el rey, pero la función de Absalón no fue de facilitador, sino de interruptor, no solo en el camino, sino en el corazón de la gente que iba buscando al rey, mirando al rey, con la esperanza de ver al rey, con un corazón hacia el rey, no hacia Absalón. Pero se había hecho de una posición más allá de lo que se le había entregado y lo utilizó con la finalidad de desviar el corazón de la gente.
Mucha gente se deja guiar por las apariencias, pero hay un dicho que dice: “No todo lo que brilla es oro”. Absalón mal usó de su posición, su función era facilitar, ayudar, colaborar, guiar a la gente hacia el rey, ayudarles en el acceso, no interferirles, de forma tal que ellos pudieran seguir mirando hacia la lámpara de Israel que era el rey David, el ungido de Dios, la persona que había sido puesta para dirigir al pueblo, para presidir, para gobernar sobre la nación.
Y en este caso vemos que Absalón codiciaba ese lugar, por esa razón se movía bajo el espíritu de manipulación.
Hay posiciones que son dadas, pero para beneficio de la gente, para beneficio de la visión, del reino de Dios, del propósito de Dios, de la voluntad de Dios para con las almas.
No se trata de lo que yo quiera con las almas, es lo que Dios quiere con las almas, no se trata de donde quiero llevar a las almas sino de hacia donde Dios quiere dirigirlas.
Dice la palabra que el buen pastor lleva las ovejas junto a verdes pastos, junto a aguas de reposo donde les pastorea. Ese es el buen pastor, el que sabe pastorear.
El pastor tiene la unción para serlo, el rey tiene la unción de rey para serlo , hay una unción que sabe qué hacer con la gente, hacia dónde llevarlas. De tal modo que una persona que está puesta en liderazgo no puede atribuirse funciones que no le corresponden.
De alguna forma, si Absalón se hubiese conducido de la manera adecuada, le correspondía parte de la administración del reino, porque el reino venía dado a los hijos, pero Absalón estaba desviado en su corazón.
Tu debes posicionarte donde Dios te ha puesto, donde el líder te ha delegado, pero nunca para sacarle un provecho personal, y mucho menos para que codicies lo que el otro tiene de parte de Dios en sentido de liderazgo.
Esto lo vemos no solo en la iglesia, es algo que podemos aplicar en el hogar, en las relaciones con los demás, etc.
Absalón se paraba a la puerta, junto al camino, es decir, era imposible que la gente no le viera. Dice la palabra que se hizo de hombres que corrieran delante de él, se aprovechó del lugar en el que le habían puesto.
No podemos mal utilizar el liderazgo, la posición que tenemos dentro del reino de Dios.
Cristo es el camino, Cristo es la puerta de las ovejas, entonces todo liderazgo tiene que ser en sentido de guiar a la gente hacia Cristo, a mirar a Jesús, no a estorbarles en el camino, junto a la puerta como lo hacía Absalón.
Quién es el Rey? Cristo es el Rey! Quien es la puerta? Cristo es la puerta!, Quién es el camino? Cristo es el camino!
La gente viene buscando de Cristo, va en el camino buscándole, a ver a Cristo y a recibir dirección de él.
Es decir, había una estructura generada por Dios donde estaba establecido que el ungido era el rey David.
Lo que les explico es que cuando nosotros vamos a ayudar a una persona lo hacemos para que acceda a Cristo, para que continúe en el camino de Cristo, a que entre por la puerta que es Cristo, a que tenga una relación con Cristo, a que sea atendido por el Señor Jesucristo, es para que se haga la voluntad de Cristo en esa vida, no nuestra voluntad, que era lo que hacía Absalón bajo un espíritu de manipulación que quiere que se haga lo que él quiere, lo que le conviene, y lo que reconoce que le puede añadir un beneficio.
Como las personas que venían a consultar al rey veían a Absalón brillar con todo su esplendor, sus hombres, sus carros a la puerta sin permitir que las personas entraran por la puerta correcta para llegar al rey.
La gente viene buscando de Cristo, porque quiere entrar por la puerta que es Cristo, porque quiere conocer al rey, hablar con él, recibir la instrucción del Rey, que es Cristo.
Y el buen liderazgo lo que hace es que se dispone y dice: “Yo voy a colaborar, voy a ayudar a que la gente entre por la puerta y esté siendo atendida por Cristo que es la puerta el Rey y el camino, que se haga la voluntad de Cristo en esa familia, en ese hogar, en aquel que viene a buscar.
Nuestra función es de facilitadores, no que se haga lo que uno quiera.
El espíritu de manipulación desvía el corazón de las personas.
Cada persona que es parte del reino de Dios, cada alma por la cual Cristo dio su vida y que ahora ha sido sellada con la arras del Espíritu Santo, y que tiene la sangre de Cristo sobre sí; sobre ellos, nosotros no somos nadie para pretender que las personas hagan lo que nosotros queremos que hagan y evitar que estas personas conozcan la voluntad de Dios para sus vidas de manera que puedan cumplirla.
Nuestra función es orar y ayudarles a conocer la voluntad de Dios, no la nuestra, y si les podemos ayudar lo hacemos, no porque me convenga, no porque yo quiera que hagas tal cosa.
Dios no puede ser burlado, yo puedo engañar a alguien, yo puedo atraer a alguien hacia mi propio objetivo, sin embargo, Dios no puede ser burlado! Todo lo que el hombre siembre cosechará.
Si somos manipuladores, Dios lo tomará en cuenta. Dirijan a las personas a Cristo, dirijan a las personas a la palabra de Dios, si usted va a dar un consejo, hágalo de acuerdo a la palabra, no de acuerdo a nuestro vientre, que el consejo sea de acuerdo a la sabiduría de Dios, que no sea un consejo de acuerdo a lo que yo pretendo de las personas. Que el consejo sea de acuerdo a la voluntad de Dios, de acuerdo a su palabra, y que usted esté muy seguro de que su consejo sea adecuado, y de que no está usando el nombre de Dios en vano.
A veces sin darte cuenta puedes entrar en el espíritu de manipulación; esto es algo de lo que me he cuidado siempre. Por la sabiduría, por la gracia, por la unción que Dios te da, puedes usarlo para manipular. Pero líbrenos Jehová de hacer esto.
Ni aún mis hijas las puedo llevar a mi propia voluntad. Las tengo que guiar a la voluntad de Dios y a lo que Dios dice sobre su vida, sobre como deben conducirse, qué quiere Dios con ellas. Yo no puedo usar del liderazgo, ni de la paternidad que Dios me ha dado ni de lo que represento para ellas para dirigirlas hacia lo que quiero. El sentido es qué quieres Jehová para ellas, es lo mejor, dime qué es? Y como Padre Dios te muestra cuál es la voluntad de Dios para sus vidas.
Hablo sobre los hijos naturales, pero los espirituales por igual. El pueblo que Dios nos ha dado a pastorear, de la misma manera debe ser.
Cómo te puedo ayudar a que continúes por el camino para que seas atendido por el Rey, y recibas la dirección la voluntad del Rey para tu vida. De este modo se cancela todo espíritu de manipulación.
Que no hagamos nosotros el trabajo de Dios.
Mi deseo es que haya un liderazgo limpio, un liderazgo sano, por todo lo que Dios va hacer con ustedes, por todo lo que Dios está haciendo en esta iglesia. Que todos los obreros sean líderes sanos, saludables en el espíritu, que tengan un amor genuino, que no busquen lo suyo propio. El amor verdadero no busca lo suyo.
Cuando le hablé a los jóvenes lo hice como un padre, de acuerdo a la palabra de Dios, de acuerdo a lo que Dios quiere y al conocimiento de la voluntad de Dios. Cuando le hable a los matrimonios lo haré del mismo modo.
Líbreme Jehová de atraer la gente hacia mi, yo sé que solo soy un facilitador para guiar a la gente al camino que es Cristo, hacia la voluntad de Dios para sus vidas.
No puedo utilizar lo que Dios me ha dado para el mal. Dios te puede dar una gracia, y la puedes usar tanto para el bien como para tus beneficios personales, distorsionando la gracia de Dios mal usándola.
No puedo usar la gracia para que cuando la gente venga en una necesidad, en vez de ser atraída hacia Jesús, sea atraída hacia mi, y hacer ruido como lo hizo Absalón con sus hombres y sus carros.
El plan de Absalón era dividirle el reino a David, tenía un plan, el diablo le había hablado a sus pensamientos. El hijo a quien David recibió luego de haber matado a un hombre, el hijo a quien David como padre tomó y le dijo lugar en el reino, el hijo tomó lo que el padre le había dado
Yo no puedo tomar la gracia, lo que el Padre Celestial me ha dado, su favor, el amor que me ha dado y el liderazgo para hacer lo contrario de lo que él quiere que yo haga. Si me lo dio para su reino, no para que lo mal use, sino para beneficio del reino.
Que Dios nos libre de esto, que Dios les libre a ustedes también de usar el liderazgo que el pastor les ha dado para su propio vientre o para su propia ventaja.
Les predico esto con énfasis porque es necesario, porque es necesario que así como las olivas se machacan para que salga el aceite, y las uvas para que salga el vino; del mismo modo es necesario machacar esto en sus corazones para que no se llene de altivez, para que seamos sanados por la palabra de Dios.
Absalón aprovechaba la necesidad de la gente. Tu no puedes hacer esto, tu tienes que ayudar a la persona en su necesidad para que continúe hacia Cristo. No puedes aprovecharte de la vulnerabilidad de la persona sino que dirigirla hacia la voluntad de Dios que es buena, agradable y perfecta.
Es necesario crucificar la carne continuamente, guardar el corazón y escudriñarlo continuamente. Como dice la palabra: “sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida”.
Los sentimientos a veces son engañosos y uno debe mantenerse delante de Dios buscando su voluntad, que no exista altivez.
Absalón estaba cavando su propia sepultura. Así muchas veces la gente parece que no sabe lo que está haciendo; el propósito de Absalón era dividir el reino, estaba interesado en conocer de qué lugar era la persona para clasificarlas de acuerdo a su propósito. Su interés era la gente que venía de la tribu de Israel, era lo que buscaba con el fin de dividir el reino.
El radio de influencia que Dios te ha dado no es para que te ganes el corazón de la gente.
2 Samuel 15:3
“Entonces Absalón le decía: Mira, tus palabras son buenas y justas; mas no tienes quien te oiga de parte del rey”.
No confrontación, Absalón era un adulador, no confrontaba a las personas, aunque la persona estuviera mal, Absalón no le corregía, por el contrario, le decía que sus palabras eran justas, les abría el camino hacia su propio corazón.
No hay nada más dulce en los oídos de alguien cuando va buscando un consejo que escuchar lo que quiere que le digan, o que le apoyen en su corazón. Lo contrario sucede, cuando una persona viene buscando el consejo, pero tus palabras a lo mejor no coinciden con lo que la persona vino buscando.
La palabra declara: “Más vale reprensión manifiesta, que amor oculto”.
Ser un adulador o ser nice con todo el mundo no es lo que te dará liderazgo, esta es una trampa. Al final de la historia, solo se reconocerán aquellos que te dijeron las cosas como debieron ser dichas. “Gloria a Dios por mi papá, yo no quería saber de lo que me decía, pero me enseñó a ser un hombre de bien”.
Dice la palabra, “ninguna disciplina es motivo de gozo”. Pero al final da fruto de justicia en los que en ella han sido ejercitados.
Absalón no amaba a la gente porque si amas a alguien le dices las cosas como son, les instruyes, le dices las cosas aunque no le gusten porque le amas. Si amas a alguien y ves que vas mal no le dejas, le adviertes.
Verso 4
“Y decía Absalón: !!Quién me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen a mí todos los que tienen pleito o negocio, que yo les haría justicia!”
Lo que Absalón decía era: No tienes quien te entienda de parte del rey, no tienes quien te escuche, yo soy quien te puede ayudar, el rey está muy ocupado, no te puede atender.
Habría sido diferente si por el contrario les aconsejara con corazón sincero, y de acuerdo a la instrucción que había recibido de su padre, de acuerdo a la palabra.
Es la forma en la que debemos actuar nosotros, y si aún así es algo en lo que estás dudando entonces dirige a la persona al pastor.
Pero no como Absalón que decía, él no te va a atender, no te va a recibir, a veces no lo dices literalmente, pero sí puede que sea la actitud del corazón.
En esta iglesia no es así, no existe ningún anillo, hay una estructura preparada para que todos sean atendidos, para que todos sean cuidados, de parte de Cristo.
Que vayamos a la gente en nombre de los pastores, de quienes hemos recibido la dirección para guiar a la gente.
Todo tiene que ver con la actitud del corazón, con tener la actitud correcta en el corazón.
Cantidad de teóricos aparecen: “es que no está funcionando, es no saben cómo hacerlo, yo sí sé hacerlo, si fuera yo, si yo estuviera en su lugar, yo sí sabría hacerlo”.
Tenemos mucho por delante, pero lo que tenemos ahora está funcionando, no somos perfectos pero estamos en el camino de la perfección.
Versos 5-6
“Y acontecía que cuando alguno se acercaba para inclinarse a él, él extendía la mano y lo tomaba, y lo besaba. De esta manera hacía con todos los israelitas que venían al rey a juicio; y así robaba Absalón el corazón de los de Israel”.
Ya se le estaba dando el respeto que se le daba al rey a Absalón, la gente se inclinaba delante de él porque los había llevado a ese punto, los tomaba y los besaba, desviando su corazón.
Absalón estaba degradando el respeto hacia lo establecido por Dios. Estaba recibiendo la honra que no le pertenecía, robaba el corazón de la gente tras un espíritu de manipulación.
Cuando una persona recibe la palabra de Dios a través de un pastor es porque le reconoce, porque honra la unción que Dios ha depositado sobre la vida de esa persona, por eso espera recibir bendición, ser llenado, entiende que esa persona puede ministrarle porque Dios está con él. Por eso le honra, por eso le ve con respeto, no es idolatría, claro que no. Si hay honra hay bendición!
Dice la palabra que Jesús no pudo hacer un solo milagro porque la gente no le reconocía, sino que había incredulidad en su corazón, le veían como hombre no como el enviado de Dios Jesús de Nazaret.
Así hay gente que busca recibir la honra, el lugar, la posición, el respeto que la gente pueda tener por el pastor. No podemos robar el corazón a las ovejas, el ladrón es el diablo quien vino para robar, matar y destruir. La puerta es Cristo.
Que Dios nos libre del espíritu de manipulación, a Dios nadie le engaña, Dios conoce lo que hay en el corazón del hombre. Que seamos nosotros de una sola cara, sinceros, que no recibamos manipulación de nadie pero tampoco nos prestemos para manipular.
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