Este fin de semana estuvimos reunidos planificando todo al respecto del: TIEMPO DE COSECHA. Las informaciones están en la página www.aquilesazar.org
Hageo 1:12-14
“Y oyó Zorobabel hijo de Salatiel, y Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y todo el resto del pueblo, la voz de Jehová su Dios, y las palabras del profeta Hageo, como le había enviado Jehová su Dios; y temió el pueblo delante de Jehová.
Entonces Hageo, enviado de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová.
Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios…”
Jehová mismo despertó el espíritu de Zorobabel, gobernador de Judá; que es la sección que tiene que ver con el gobierno, la administración, organización, logística y autoridad sobre el pueblo. Luego despertó también el espíritu de Josué, el sumo sacerdote; que es la parte que tiene que ver con la intercesión, impartición y que tiene la función de velar por el pueblo para traer una palabra de dirección de parte de Dios.
Aquí vemos dos áreas muy importantes:
1- El gobierno
2- El sacerdocio
La obra de Dios estaba detenida, no se le estaba prestando la atención que ameritaba, y Dios les despertó. La Nueva Versión Internacional dice que Dios les “inquietó”.
Es decir, Dios les mostró, les inquietó, les despertó para que se movieran, para que actuaran y estuvieran alerta. “Despertó”, quiere decir ser vigorizados.
Cuando Dios va hacer algo grande te vigoriza en el espíritu, te pone en alerta, Dios te despierta y viene la unción, se despierta un don de fe en tu vida y tus ojos son abiertos porque Dios va hacer algo grande y antes de hacer algo grande, Dios nos despierta.
En el momento en el que Dios despierta a su pueblo, lo hace primeramente con el liderazgo, que representa la parte de gobierno y de autoridad; se despierta como vimos en los versos anteriores la parte de impartición que dirige al pueblo delante de Dios y luego Dios despierta al resto del pueblo.
Lo que la palabra nos enseña es que es necesario que exista un liderazgo despierto, atento, alerta y motivado por Dios para que de esa manera el pueblo pueda estar de igual modo.
Dice la Biblia: “Un ciego no puede guiar a otro ciego porque ambos caerán en el hoyo”, (Lucas 6:39). Un liderazgo que está sin visión, sin dirección, sin ánimo, y sin el fuego de Dios, produce un pueblo de igual forma, desanimado y sin nada que hacer.
Vemos un ejemplo claro en el liderazgo de Elí, contemplado en 1 de Samuel, donde la palabra dice que la visión de Elí se estaba apagando tanto en un sentido espiritual como natural. Por tal razón, antes de que la lámpara de Dios fuera apagada el Señor llamó a Samuel. En ese momento Dios trajo una reforma para que su obra fuera atendida y dirigida.
Cuando el liderazgo está despertado por Dios, lleno de pasión y fuego por el Señor, así estará el pueblo, vigorizado, lleno de la unción. Si el liderazgo no está activo, entonces deprime el pueblo y este estará de igual forma.
Salmos 133:2
“Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras”.
En este sentido, Cristo es la cabeza y el cuerpo místico de Cristo es la iglesia. Este buen óleo, es abundante. Y cuando habla de la barba de Aarón se refiere al sacerdocio, al liderazgo; si el liderazgo está empapado, mojado en la unción, entonces seguirá corriendo la unción hacia todo el pueblo.
En el antiguo testamento, lo que se hacía era que se toma el aceite en abundancia y se derramaba sobre la cabeza del sacerdote y este aceite corría hasta su barba, que representa en el hombre judío, un estado de madurez, conocimiento, sabiduría. Y lo que les ejemplifico con esto es que un liderazgo con madurez, conocimiento y sabiduría, si está empapado de la unción, entonces el pueblo estará igual y algo grande va a suceder porque el aceite es derramado hasta el borde de las vestiduras que quiere decir, la iglesia.
Si la barba no tiene aceite, si el liderazgo no tiene una dirección, entonces el pueblo estará seco. El propósito es que todos nos mojemos en la unción, que todos estén en el fuego de Dios, enfocados hacia la gran cosecha.
Usted puede ganar a su gente, que todos estén involucrados, despiertos.
Hageo 1:2
“Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada”.
De este modo vemos personas en el reino de Dios, que dicen, todavía no ha llegado el tiempo, todavía no es tiempo de llenar el palacio de los deportes. Hay muchos para los cuales nunca es tiempo.
Versos 3-4
“Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?”
Lo que Dios está diciéndoles es, no hay tiempo para que sea reconstruida mi casa, pero si hay tiempo para estar en sus casas artesonadas, para hacer dinero, para involucrarse en los afanes, es tiempo para los negocios, para cualquier cosa, pero no para dedicarlo a Jehová Dios.
Así como dijo Jesús en el evangelio de Juan 4:35 dijo: “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega”. Igual les digo, abran los ojos, este es el tiempo de hacer la labor en la obra de Dios.
Dios no puede ser burlado, lo que el hombre siembre, eso también cosechará. Dios va a ser radical con nosotros. Una cosa es el que está en el mundo y otra que queramos ser inconscientes en la obra de Dios, el Señor siempre nos alertará.
Hageo 1:5-7
“Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos”.
Es enfocados en Dios que recibiremos bendición, cuando Dios es primero todo el resto en bendecido, cuando Dios es el capitán, la nave llegará a puerto seguro.
Puedes afanarte trabajando, pero si eres pueblo de Dios y él no es el primero en tu vida, no importa cuanto hagas o cuanto trabajes, nunca será igual cuando tienes la bendición de Dios sobre tu vida.
Versos 9-11
“Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa. Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos. Y llamé la sequía sobre esta tierra, y sobre los montes, sobre el trigo, sobre el vino, sobre el aceite, sobre todo lo que la tierra produce, sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos”.
No puedes ser tacaño con Dios, no puedes recibir el fruto sin diezmar, sin ofrendar a Dios, entendiendo que estás llenando tu casa. Si esta es tu manera de conducir vendrá mal, cosecharás en saco roto, y la producción se detendrá, según los versos que acabamos de leer.
La casa de Jehová no puede estar desierta, no podemos ser indiferentes en la casa de Dios.
Cuando todos estemos involucrados en las cosas santas de Dios, el resto vendrá, las finanzas vendrán, construiremos casa para Jehová.
Efecto de no hacer la obra de Dios según el verso 11, es:
- Sequía: No solo físico o material, sino también en sentido espiritual. Y dice detalladamente (sobre la tierra, sobre los montes, sobre el trigo, el vino, el aceite, sobre toda producción, sobre los hombres, sobre las bestias y sobre todo trabajo de manos.
Iniciamos este año declarando que este 2009 era tiempo de producción, de alumbramiento, pero también de juicio. Y lo hemos visto, a causa de que la gente le ha dado la espalda a Dios ha venido sequía, crisis.
Tenemos la bendición de Dios, pero si nos enfocamos en él. Para eso es este proyecto, para que todos ganemos almas, que sean consolidados y tengamos una gran fiesta de cosecha.
Colosenses 3:1-2
“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”.
Siempre aparecerán personas desatinadas, que no entenderán la visión del reino:
Mateo 16:21-23
“Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro:!!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres”.
Pedro fue a intentar convencer a Jesús de no ir a la cruz, él estaba sinceramente equivocado porque no había entendido la visión de Jesús, su propósito, no estaba conectado al plan del cielo, y a pesar de que no tenía mala intención, estaba equivocado, desenfocado.
Y esto puede ser una puerta abierta a Satanás: “Pero él, volviéndose, dijo a Pedro:!!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres”.
Jesús no le decía a Pedro que él era Satanás, sino que hablaba de la influencia por la cual Pedro estaba hablando. Es necesario tener cuidado, que nadie te sea de tropiezo.
La razón por la que Pedro le era de tropiezo es porque no tenía los ojos puestos en las cosas de arriba sino en las de los hombres. Pedro no entendía el propósito de Jesús.
Versos 24-26
“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?”
Habrá un sufrimiento, habrá una cruz que debes cargar, esta es, negarte a ti mismo, que sea la voluntad de Dios y no la nuestra, no lo que nuestras palabras sino las suyas.
No será sencillo, habrá un precio que pagar, oración, el esfuerzo de ganar a tres, levantarse temprano, rendirse, negarse a sí mismo, que nuestros intereses, sean los intereses del Padre, cuando haces esto entonces hallarás la bendición.
No hay inconvenientes en que quieras ganar dinero, que trabajes, pero que mamón no sea el dios en tu vida.
Tenemos que tener el tiempo para Dios, que nada compita con la obra del Señor, Dios honra tu labor.
Amados hermanos, de qué sirve tener todas las cosas si has perdido tu alma? Parte de nuestra salvación está relacionada con hacer la obra de Dios y ganar almas en su reino.
Vamos a orar, algo grande va a suceder, que todos se involucren, impartan esta palabra a sus discípulos y que todos seamos personas de enfoque.
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