¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
- Romanos 8:34-39 -
Nos vamos a enfocar en el verso 36: Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.
La palabra de Dios hace referencia a la iglesia, a las personas que hacen una función en el reino de Dios; evidentemente allí estamos nosotros incluidos.
Para ser un líder en el Señor y tener victoria en el liderazgo que se realiza - cuando hablamos de tener victoria no nos referimos simplemente a ser prosperados, no se refiere solamente a tener cosas materiales, no nos estamos refiriendo a eso, es parte del asunto, pero no nos referimos solamente a tener gozo en la vida; nos referimos a que la función, la labor que realizamos se haga con honra delante del Señor y que se haga con un buen testimonio. Que tengamos victoria sobre el pecado, victoria sobre las fuerzas de las tinieblas, sobre los achaques, sobre las ataduras, sobre las derrotas del pasado, sobre todo lo que vamos a enfrentar en esta vida y que de esa manera nuestro estilo de vida, nuestra actitud sea un ejemplo para que otros sean bendecidos y sigan el propósito de Dios en sus vidas, ser ejemplo a otros-.
Aquí la palabra de Dios dice que este tipo de personas que camina en esta convicción de hacer la obra de Dios, siempre, cada día son muertos todo el tiempo, ¿Por causa de quién? Por causa de Jesucristo somos muertos todo el tiempo y somos contados como ovejas de matadero.
Simple y sencillamente esto se refiere a aquellos que vivimos por los principios de la palabra y sus enseñanzas, y pagamos un precio. Lo voy a decir de nuevo; se está refiriendo al tipo de persona que ha conocido a Cristo, y en este caso en particular no a un bebe espiritual, se refiere a personas maduras en el Señor, que han muerto, que saben negarse a sí mismo y hacen la palabra de Dios, la cumplen, obedecen a Dios y pagan un precio en todo lo que hacen en el Señor.
Son las personas que viven por los principios de la palabra del Señor, por sus enseñanzas y por ende pagan un precio, se abstienen de muchas cosas: Todo le es lícito pero no todo conviene, todo le es lícito pero no todo aprovecha, y no se dejan dominar o controlar de ninguna cosa (vea 1 Corintios 6:12). Se privan, se abstienen, se guardan, se cuidan por causa de Cristo, por causa de lo que se les ha encomendado, por causa de la función que tienen y que ejercen en el reino de Dios, por causa de Ti dice la palabra del Señor.
Quiere decir que nosotros no nos pertenecemos a nosotros mismos y somos como un cordero que es llevado detrás de su trasquilador, detrás del matadero, que se entrega, que se da, que no se gobierna a sí mismo y que tiene uno que le dirige y es el que dice como deben ser las cosas en su vida. Por esa causa nosotros morimos, por esa causa nosotros no vivimos ahora vive Cristo en nosotros, como dijo el apóstol Pablo: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. – Gálatas 2:20 –. El apóstol Pablo también decía: Cada día muero, también la palabra enseña que cada día hay que tomar la cruz y seguir a Jesucristo para ser digno de él.
Esto no se refiere simplemente a los que han nacido de nuevo, se refiere a personas que ya tienen un grado y una estatura de madurez en el Señor y están dispuestos a servirle a Dios en todo lo que hagan y a ejercer una función en el reino de Dios.
Por esa razón nosotros como obreros del Señor, ustedes como obreros de Dios; es necesario que estén enfocados en la palabra para vivir en los principios y en las enseñanzas de la palabra sin importar el precio que tengan que pagar.
Sí, porque habrá un precio que pagar, hay cosas que te gustan que tendrás que dejar, hay situaciones que son de tu confort pero vas a tener que dejarlas para hacer otras cosas que Dios te está demandando en ese momento, hay asuntos que le agradan a tu carne, que le agradan a la vieja naturaleza pero de las que te abstienes, ¿Por qué? Porque caminas en los principios de la palabra de Dios y quieres honrar a Dios.
Por esa razón el tema de esta enseñanza es: Una vida honrosa, es decir, una vida que honra a Dios, una vida donde se ve honra.
Lo primero que vemos es una vida que muere, una vida que paga el precio y que camina en los principios de la palabra de Dios, de lo que Dios declara.
Nosotros sabemos que si pagamos un precio en el Señor y nos abstenemos de lo que Dios enseña que debemos abstenernos, nos cuidamos de todo lo que Dios demanda que tenemos que cuidarnos y caminamos en obediencia en la palabra del Señor, sabemos que vamos a tener recompensa.
Efesios 6:8
Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor…
Quiere decir que todo lo que Dios demanda de ti, para que hagas el bien, para que hagas lo bueno, para que te guardes en la palabra, y hay un precio que tienes que pagar por ello: te tienes que abstener de cosas, tienes que enfocarte en la palabra y vivir por los principios de la palabra. Al final de todo esto tu vas a recibir del bien que tu has dado, del bien que tu has hecho.
Romanos 8:37
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
Cuando tu te abstienes y obedeces, y caminas en los principios, viviendo una vida que honra a Dios, una vida honrosa delante de los ojos del Señor, que honra a Dios en todo lo que haces. La palabra de Dios nos enseña que vamos a ser vencedores en todas las cosas que hagamos, y en todo lo que pudiera ser persecución, angustia, problemas que enfrentemos en nuestra vida.
Aquí cuando se refiere a este término en el libro de los Romanos a que “somos más que vencedores” significa: tener una victoria más allá de lo ordinario, una victoria más allá de lo común, en otras palabras es una victoria extraordinaria, lo que nosotros vamos a alcanzar y a lograr en nuestras vidas. Vuelvo y lo repito: Si honramos a Dios y caminamos en los principios de la palabra, le honramos a él, en nuestra vida, en nuestra conducta, en nuestras acciones, en nuestro estilo de vida.
Cuando la Biblia declara: más que vencedores; de acuerdo al diccionario bíblico griego Strong significa: sobre y por encima de, conquistar; quiere decir que la palabra de Dios describe a uno que es victorioso en el grado sumo o en el grado más alto, una persona que está sobre o por encima de lo ordinario en su conquista, en lo que hace.
Esto es condicional, ¿Cuando somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó? Cuando nosotros vivimos como corderos que son trasquilados, y que viven cada día en una muerte al yo y a si mismo para agradar a Cristo y agradar a su palabra.
A veces decimos soy más que vencedor, pero cuando tú estudias el estilo de vida de esa persona; su conducta, su proceder, y si anda o no en los principios de la palabra de Dios, eso es lo que te va a indicar y es lo que determina si la persona verdaderamente es más que victoriosa en el Señor Jesucristo.
De acuerdo a lo que dice el griego en su original más que vencedor es uno que es victorioso en grado sumo, es una persona que gana una victoria extraordinaria porque está en condiciones de triunfar en forma absoluta.
¿Quiénes son los que están en forma para vencer de manera absoluta? Aquellos que honran a Dios con su vida, que tienen una vida honrosa delante de los ojos del Señor, esas son las personas que están en forma.
Es como un atleta; un atleta para salir a la competencia necesita estar en forma (entrenamiento, capacitación), saber lo que va hacer, tener muchas horas de práctica para que cuando salga al terreno de juego esté en óptimas condiciones para alcanzarlo, para lograrlo.
¿Quiénes son los que tendrán conquistas y victorias extraordinarias? Los que están en forma, y lo que te mantiene en forma es andar en la palabra de Dios, caminar en la palabra de Dios, en lo que Dios ha establecido en su palabra, absteniéndote de lo que te tienes que abstener, muriendo a ti mismo, a tu ego, al yo, para que Cristo viva en ti.
Por causa de ti, por causa de Cristo. Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. - Romanos 8:36 - Y al final declara que somos más que vencedores en Cristo Jesús por medio de aquel que nos amó. – Verso 37 -
Quiere decir que en todo esto el amor de Dios trae a nuestra vida confianza, seguridad, porque él nos amó.
“Más que vencedores” no es una expresión orgullosa, de vanagloria, esta expresión: “Somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” es una expresión de confianza y de seguridad porque tu sabes que Dios te ama, y porque tu sabes que él te ama su amor ha sido extendido hacia ti y entonces hay victoria en tu vida por medio del amor. Porque el amor de Cristo consistió en su muerte y debido a ese amor nosotros somos conquistadores y conquistadores en extremo, vencedores más allá de lo ordinario.
En todo esto está el amor de Dios, su conquista en la cruz por nosotros que nos salvó y nos limpió.
1 Samuel 2:30
… Yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.
Vemos una vez más que la persona que vive una vida en honra, que todo aquel que honra a Dios con su vida, con lo que hace, que vive en los principios de la palabra del Señor, ¿Qué va a suceder? Dios le honra. ¿Usted se imagina verse honrado por Dios? Esto significa que Dios te va a conceder todo lo que ha prometido para tu vida, que Dios te va a dar todo lo que Su palabra dice de ti, y que lo vas a ver y va a ser evidente en todo lo que tu haces, la honra de Dios estará sobre tu vida.
Pero es condicional, vuelvo y lo repito, depende de que todo lo que hagamos honre a Dios para que Dios nos honre a nosotros. Es necesario que vivamos una vida de honra, una vida adecuada a los principios de la palabra para que entonces la honra de Dios venga sobre nosotros.
Le estoy hablando a gente madura, no les estoy hablando a bebés espirituales. Es necesario que nosotros seamos las personas que tienen este estilo de vida, personas que honran a Dios en lo que hacen, que caminan en los principios y en las enseñanzas de la palabra de Dios.
¿Qué es despreciar a Dios? Vivir una vida separada a los principios de la palabra, a los estatutos de Dios y a las enseñanzas de Dios, a caminar en desobediencia a lo que Dios demanda que debemos hacer, eso es despreciar a Dios. Y la palabra de Dios enseña que si somos así entonces vamos a ser tenidos en poco.
Nosotros hemos decidido hacer las cosas con honra, honrar a Dios con nuestra vida, hemos decidido hacer las cosas honradamente delante del Señor sin ningún tipo de limitación, de reservas hacia Dios. Esto sucede cuando nosotros escogemos vivir una vida por la palabra de Dios.
No se puede vivir una vida honrosa sino se vive por los principios, sino se ha escogido vivir en los principios de la palabra de Dios.
Los principios de la palabra del Señor son básicos, son importantísimos, son principales en la vida de cada creyente y en la vida de cada obrero, la palabra de Dios es lo que nos salvaguarda de toda la contaminación que hay en el mundo, la palabra de Dios es lo que nos limpia, lo que nos desintoxica de todas las toxinas diabólicas mundanas que hay en esta tierra, la palabra de Dios oxigena nuestro ser, nuestros pensamientos, todo nuestro espíritu porque ella es el aliento, el soplo del Dios viviente, la palabra de Dios cambia y transforma nuestros pasos, nuestras actitudes y nuestros pensamientos porque ella fue registrada en el cielo y sobre ella no hay otra palabra, es la palabra profética más segura, es la palabra eterna, es la palabra creadora por la cual fueron hechos los cielos y la tierra. Todo obrero del Señor debe estar enfocado en la palabra de Dios, en los principios, en los estatutos, en las enseñanzas de la palabra y vivir por los principios de la palabra.
Continuará…
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