- Proverbios 12:24 -
La mano de los diligentes señoreará; Mas la negligencia será tributaria.
Dios bendice la diligencia, el ser una persona que se esfuerza, que trabaja, que no es perezosa, que hace las cosas bien hechas, Dios bendice la diligencia.
Nosotros como iglesia necesitamos ser diligentes y hemos sido diligentes.
Desde que comenzamos este ministerio lo hemos concebido de esa manera, lo primero que hice cuando empezamos fue tener una oficina donde organizábamos todo: los proyectos, todos nuestros trabajos. Esta iglesia siempre ha sido una iglesia de trabajo.
Una iglesia no crece por crecer, se necesita trabajo, esfuerzo, dedicación, un cuerpo de personas que trabajen en el ministerio. Nosotros tenemos ujieres, equipo de alabanza, de televisión, librería, en fin, un grupo de personas que trabaja para que las cosas en la iglesia puedan funcionar de forma organizada para que el que venga a la congregación se sienta seguro, se sienta que está en un lugar donde las cosas funcionan de manera organizada, pues todas las cosas hay que hacerlas con excelencia porque esta es la obra del Señor.
La diligencia en este sentido es sumamente importante, y gloria a Dios que en esta iglesia tenemos una estructura, hay una organización para atender a la gente que se salva, para que sean formados y para que luego alcancen a otros y puedan ser multiplicados también.
Esto es más que tener una buena actitud, es más que decir tengo la unción, es más que conocer de la palabra o decir soy un hombre o una mujer de Dios. Para que las cosas funcionen y la iglesia pueda seguir adelante se necesita organización, se necesita una estructura, y se necesita trabajar, por esa razón la Biblia nos habla acerca de la necesidad de ser diligentes, no solamente en nuestro sentido particular sino también en la obra de Dios.
Jesús nunca llamó a una persona que estuviera sin hacer nada, que estuviera mirando el cielo, las nubes o sin hacer nada. Jesús llamó personas que tenían trabajos, gente que estaba siendo diligente en su área de trabajo, gente que tenía disciplina en lo que hacía no importa el trabajo que fuere.
Una persona que es así es alguien que cuando llega a los caminos del Señor sigue siendo diligente, es una persona de trabajo, de disciplina y por esa razón puede ser alguien efectiva en la obra de Dios.
Por esa razón el libro de Proverbios dice:
La mano de los diligentes señoreará; Mas la negligencia será tributaria.
Si nosotros queremos ser una iglesia que señoree, que pastoree esta nación necesitamos ser diligentes, para que hagamos lo que estamos llamados a hacer en esta nación es necesaria la diligencia.
- Proverbios 12:27 -
El indolente ni aun asará lo que ha cazado; Pero haber precioso del hombre es la diligencia.
Vemos como Dios habla de la diligencia y la compara con recibir la satisfacción de algo logrado. O sea, el que no es diligente inicia algo pero no lo termina, caza pero no puede azar lo que ha cazado, se queda a mitad del camino, pero el hombre diligente continúa hasta el final y ese es el que disfruta del trabajo que ya ha hecho, porque permanece hasta tener la satisfacción de su trabajo.
- Proverbios 13:4 -
El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.
- Proverbios 21:25 -
El deseo del perezoso le mata. Porque sus manos no quieren trabajar.
Hay gente que dice: Yo quisiera tener lo que estos tienen, yo quisiera ser como fulano y tener lo que aquél tiene. Pero dice la palabra que el perezoso desea pero nada alcanza, desea pero su deseo lo mata porque sus manos no quieren trabajar, sin embargo el que es diligente lo que desea lo alcanza, dice la palabra de Dios que el alma del que es diligente prospera.
Le voy a explicar por qué: Porque no solamente desea, sino que planifica lo que desea, busca cómo alcanzarlo y cómo lograrlo. Tu necesitas tener un alma diligente para que puedas prosperar y entonces las cosas sucedan.
Nosotros tenemos un proyecto grande para esta nación, y para esto necesitamos planificación, ser diligentes, tener estrategias, y cada vez más perfeccionar el sistema de lo que tenemos, como dijo el apóstol Pablo: que corrijamos lo deficiente.
De esa manera nosotros honramos a Dios y Dios bendice la diligencia.
- Proverbios 10:4 -
La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.
Usted sabe que eso es así, si usted es una persona laboriosa su empleador lo va a ver y eso le hará tener un mejor salario. Hay personas que oran por un aumento de salario pero no tienen una buena actitud, son perezosas en lo que hacen, siempre tienen excusas y por eso nada alcanzan.
Si nosotros somos diligentes delante de Dios vamos a ser enriquecidos en el Señor.
La diligencia está muy ligada a la excelencia, y la iglesia es un organismo que está llamado a ser luz, a caminar en excelencia.
Recuerdo que en los inicios de esta iglesia la gente era ministrada solo por el hecho de ver el ministerio de los ujieres, por verlos uniformados, con buena apariencia, y la gente era ministrada por eso, pero detrás de eso había una organización, una estructura.
Nosotros estamos en un proyecto grande, y usted tiene que creerle a Dios conmigo de que ese templo lo vamos a construir, de que su placa estará en el muro de los victoriosos, tenga fe y créale a Dios conmigo, tome su brochur en fe, créale a Dios por los primeros cinco mil, si el salario no le da empiece creyendo con lo que usted tiene. No te digo que des lo que no tienes, sino que no te quedes pequeño y le creas a Dios, que te propongas metas, de un año, dos años, pero no te quedes fuera.
Yo le estoy creyendo a Dios por cosas mayores y por cosas grandes y para que este templo sea construido es necesario que tengamos diligencia.
Cuando vemos personas prosperadas es porque han sido personas diligentes.
- Proverbios 21:5 -
Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.
En una versión dice “los planes del diligente tienden a la abundancia”.
Diligencia también significa constancia y perseverancia, nuestros planes tienen que ser de acuerdo a la dimensión de la visión que tenemos.
¿Qué vamos a hacer en este siguiente año? No podemos esperar a que llegue el 2007 y decir bueno, no sé. Necesitamos planificación, el Señor se mueve a través de los tiempos, Dios fue organizando las cosas así, en él no hay tiempo, sin embargo él organizó el tiempo para nosotros.
En este momento tenemos que evaluar el lugar en el que estamos y planificar el siguiente: tener una meta, una proyección hacia el próximo año, pero siempre actuando con diligencia.
Nosotros somos personas que tenemos al Espíritu Santo y por eso vamos a planificarnos, vamos a evaluar cómo estamos. Dios honra cuando nosotros nos planificamos, nos organizamos, cuando somos diligentes, eso es caminar con excelencia, Dios honra esto, Dios bendice esto.
Cuando nosotros comenzamos a organizarnos en este ministerio aún las finanzas comenzaron a multiplicarse, y de la misma forma si trabajamos de manera organizada con el modelo también nos vamos a multiplicar.
El Señor me dijo que eso iba a suceder pero para eso necesitamos organizarnos. Es la manera en la que el propósito de Dios se va a cumplir en nuestras vidas, a través de la diligencia, del trabajo, de tener una estructura organizada, de planificación, esfuerzo.
Este año entrante tenemos que ser mejores.
Así crecen los grandes ministerios. Así Dios nos levantará en esta nación y se cumplirá el propósito del Señor.
Dios no le da a nadie que no tenga una estructura que pueda sostener lo que va a recibir, las cosas no llegan de la noche a la mañana, tenemos la bendición de Dios y a eso debemos añadir diligencia, trabajo, esfuerzo y dedicación.
Del modelo:
Es necesario que todos los directores de red evalúen la situación en la que se encuentra la red que a la cual están a cargo.
Reúnanse, vamos a hacer una evaluación de lo que ha sucedido en cada una de las redes y las metas que tendrán cada una de ellas.
Establezcan metas con fe, metas de abundancia.
Con cuántos Gales empezaste y con cuántos vas a terminar, cuántas personas entrarán en la EO, cuántos pretendes alcanzar, cuántos discípulos se van a lanzar, cuantos están inactivos que vamos a procurar mantener e involucrar.
Si nos organizamos podemos tener estos datos en la primera semana de enero, y luego que tengamos todo eso entonces vamos a orar para que este sea un año de triunfo, y Dios va prosperar este proyecto.
Necesitamos los informes a tiempo de los grupos de alcance.
Necesitamos los informes de los discipulados.
- Proverbios 27:23 -
Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, Y mira con cuidado por tus rebaños.
La manera en que conozcamos el estado de las ovejas es que tengamos las informaciones de cómo están las ovejas, qué está sucediendo con ellas. Cada uno tiene que cuidar de las ovejas que tiene a su cargo.
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