Comunión con Dios a través del Ayuno y la Oración

 

- Mateo 26:36 -
Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.

Jesús siempre oraba, esto lo podemos ver en diferentes momentos en los que se retiraba para orar y ayunar como lo fue cuando ayunó cuarenta días. Jesús no vino ministrando como Dios sino como hombre ungido por Dios, por esa razón necesitaba de la llenura del Espíritu Santo, del apoyo del Espíritu de Dios, a través de la oración establecía su comunión con el Padre, pasaba horas en la presencia de Dios orando e intercediendo y esto era lo que lo mantenía en comunión con Dios.

De la misma forma nosotros estamos llamados a orar y velar. Si estamos llamados a hacer la obra de Dios necesitamos orar, si estamos llamados a ir en contra de principados y potestades espirituales necesitamos orar, si estamos llamados a que se cumpla el propósito de Dios para esta iglesia y para esta generación necesitamos orar. Jesús nos dio el ejemplo de comunión y relación con el Padre a través de la oración.

Nosotros estamos dando los primeros pasos de un avivamiento el cual irá creciendo en la medida que nosotros le creamos a Dios a través de la oración, esto lo va hacer Dios porque él lo ha decidido y es el momento y la hora de ello pero el mantenernos en la atmósfera del Espíritu y seguir creciendo en la obra de Dios es responsabilidad de nosotros y la única forma es a través de la oración.

- Mateo 26:36-38 -
Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.

Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.

En los momentos más difíciles es necesario velar y orar y vemos también la importancia de poder orar con nuestros hermanos, Jesús tomó a estos que eran sus amigos íntimos y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Luego Jesús se retiró un poco más adelante que ellos y oraba diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. (Verso 39)

Aquí vemos como a través de la oración nosotros nos doblegamos y rendimos nuestra voluntad a Dios para que se haga no lo que nosotros queremos sino lo que Dios quiere. Es a través de la oración que es rendida nuestra voluntad.

Seguimos leyendo, versos 40-41:
Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?
Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

El Señor Jesucristo le dijo a los discípulos: “No han podido orar tan solo una hora…” Queridos hermanos soy del criterio de que el creyente necesita orar por lo menos una hora diaria, ajustar su tiempo y sacar por lo menos esta hora diaria para orar. Esto nos ayuda como creyentes, Dios nos bendice. Cuando nosotros oramos somos fuertes ante la tentación, ante lo que el diablo quiera hacer y no solo esto sino que ésta es la manera en la que podemos tener comunión con Dios.

Cuando una persona ora es una persona que está alineada a Dios, cuando una persona ora es una persona que no se deja dirigir por las emociones y cuando vienen las tentaciones entonces vence. Una persona de oración es una persona vencedora porque Dios estará dándole el sustento a través de la oración, cuando una persona ora es una persona que no permite que ningún mal espíritu entre en su corazón y en su alma.

Jesús estaba orando en el Getsemaní que es el monte de los olivos. Getsemaní significa: Prensa de aceite; era el lugar en el que se molían las olivas para sacar el aceite y el aceite es tipo de la unción del Espíritu Santo y para mantener una vida llena del Espíritu Santo y operar en la unción de Dios es necesaria una vida de oración y de guardarse, de estar en la presencia de Dios siendo privados de todo pecado. Para que haya gloria de Dios es necesaria la oración.

La manera de crucificar la carne, los deseos de la carne y todo lo que conlleva en si misma es a través del ayuno y la oración, a través de la búsqueda genuina de Dios, teniendo comunión con él y estando en su presencia. En la presencia de Dios es que vas a ser ungido y transformado por Dios.

La oración conlleva muchas cosas: Implica estar delante de la presencia de Dios y permitir que Dios te hable, implica guerra espiritual, implica adoración, búsqueda en la palabra de Dios. Hay a quienes se les dificulta orar y escuchar la voz de Dios y es por falta de comunión con Dios; no se trata de un momento, se trata de una vida de oración y una vida doblada delante de su presencia.

En el libro de Marcos 14:32-42 podemos ver el pasaje paralelo a lo que estaba sucediendo con Jesús y sus discípulos cuando subieron a orar al Getsemaní. Dice la palabra de Dios que Jesús se sentía en agonía, en tristeza, y mientras oraba se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle (Lucas 22:43).

Cuando estás en oración Dios envía ángeles para fortalecerte, cuando oramos Dios va a traer la ayuda. En momentos de dificultad y agonía Dios te va a fortalecer.

- Lucas 22:45 -
“Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza…”
Ellos no dormían por un cansancio meramente humano, ellos dormían a causa de la tristeza que había en ellos luego que Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.

En los momentos de dificultad y agonía hay dos posiciones que se pueden tomar. 1- La de Jesús que fue a orar hasta que un ángel le fortaleció y 2- Ser vencidos por la tristeza hasta el sueño.

Hay personas que entran en una agonía tal que cuando deciden orar ni siquiera sus labios se abren para orar y son vencidos. Queridos hermanos que no nos venzan los problemas, las dificultades, las agonías, rompe esa barrera en el nombre de Jesús y sé fortalecido por el Señor, habla con Dios, desahógate con él, que no se haga tu voluntad sino la de Dios, sé fortalecido para que no seas engañado por las emociones en el momento de la dificultad porque entonces allí vendrá derrota.
 
Dios siempre está disponible, no encontrarás el tono ocupado sino que él estará presente para fortalecerte, el secreto de nuestra vida en Dios es comunión con el Espíritu Santo, una vida de ayuno y oración buscando su presencia y la dirección de Dios.

- Mateo 17:21 -
Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

Esto se refiere al género de fe, cuando nosotros ayunamos no es por hacer un sacrificio o algo parecido, el ayuno es para que las ligaduras de impiedad sea rotas, que la carne sea crucificada y de esa forma puedas ser más sensible a la voz de Dios, la razón del ayuno es que podamos estar más abiertos al poder de Dios. Cuando una iglesia ora y ayuna el poder de Dios fluye en esa congregación, es una iglesia de fe.

 

Del Modelo:
Oración: Es necesario que todas las redes continúen con el calendario de oración.

Insten a todos los discípulos a sacar tiempo para ayunar y orar, para buscar la presencia de Dios.

Todos los sábados hay ayuno congregacional: Es importante que cada obrero y cada líder asista a los ayunos. Este ayuno será dirigido por las redes de la congregación de acuerdo al siguiente calendario:
Sábado 12 de Mayo: Red de Matrimonios y Red de Hombres
Sábado 19 de Mayo: Red de Jóvenes
Sábado 26 de Mayo: Red de Mujeres

Encuentro de Mujeres: Del 18 al 20 de Mayo es el próximo encuentro mujeres. Es importante que todos los directores de Gales motiven a los asistentes a inscribirse para este próximo encuentro.

Lanzamiento: Del 25 al 27 de Mayo. Es importante que ningún obrero se lance o llegue al lanzamiento sin tener su discipulador y su pareja ministerial.