LA IMPORTANCIA DEL BUEN REPORTE EN EL LIDERAZGO

 

Números 13:1-2
"1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos. "
 
¿A quien Dios le da la tierra? A la nación de Israel. Dios había declarado que la tierra les pertenecía a ellos, Dios le había dado una tierra de la que fluye leche y miel. Leche y miel es un tipo del estado de fe, madurez y del carácter de la vida de una iglesia, habla de un nivel de fe, un lugar donde habita la bendición de Dios, pero antes de tener la tierra físicamente y establecerse en ella debían conquistarla y derrotar a los gigantes que habitaban allí.  
Antes de que ellos lograran habitar en la tierra de bendición Dios les dice: "Esa tierra es suya". Pero miren que interesante pues Dios señala a través de Moisés a doce príncipes, uno por cada tribu, la nación de Israel estaba organizada por doce tribus que eran doce descendientes de Jacob y cada tribu tenía un liderazgo que se encargaba de guiar, dirigir, de traer la información, de supervisar, es decir, de hacer una obra principal y a estos se les llamaba príncipes.  
En representación de cada una de las tribus se selecciona un príncipe, en total doce. Recordemos que el número doce es un número de gobierno, de autoridad. En la palabra 12 es un número que habla de establecer el reino de Dios en esta tierra, también habla de tener mentalidad de reino, cuando hablamos de doce vemos que doce fueron las tribus, doce son los patriarcas, doce son las puertas de la nueva Jerusalén, doce son los cimientos, doce fueron los apóstoles, doce las legiones de Ángeles que Jesús dijo que podía enviar en el momento que le tomaron prisionero, es decir, el número doce en la Biblia, es un número de autoridad, de gobierno, de reino, es un número que habla de establecer el propósito de Dios.
 
A través de Moisés Dios eligió a doce, uno por cada tribu lo cual habla de gobierno. Esos doce representaban la gente que establece el propósito de Dios, la gente que es llamada a traer y a establecer la voluntad de Dios en nuestro medio, la gente que está capacitada, equipada, puesta, seleccionada por Dios para que se establezca su propósito con el fin de traer bendición al pueblo de Dios y llevarlo al lugar que Dios ya había destinado para ellos   
 
Nosotros como líderes en la iglesia y cada uno de ustedes está llamado a dirigir el pueblo que Dios ha puesto para ser guiados por nosotros y  llevarlos a que puedan crecer a un mayor nivel de fe, a obtener la bendición de Dios en sus vidas, capacitarlos y entrenarlos para que ellos puedan ver que existe la voluntad de Dios en medio de nuestro, que puedan ver que esto es más que una religión, es una relación con Dios, y que Dios es real y veraz, y que lo que Dios ha dicho Dios lo hará y se cumplirá, que cada cosa que Dios nos ha hablado en proyección hacia donde vamos y todas las palabras proféticas y todas las promesas que hemos recibido se van a establecer.
 
Aunque no hemos visto todavía toda la palabra cumplirse esta gente tampoco había visto nada, cuando salieron de Egipto hacia Canaán, la tierra prometida. Iban a celebrarle a Dios fiesta en el desierto pero el objetivo de salir de Egipto era llegar a la tierra que fluye leche y miel, a la tierra que Dios  había prometido a Abraham, cuando le dijo "yo te daré a ti toda esta tierra". Estamos hablando de una palabra profética dada para bendecir a su pueblo para así, a través de su pueblo bendecir a mucha gente. Era algo que no se había cumplido pero era algo que estaba gravitando y que estaba en el corazón del pueblo. Desde muchos años antes el pueblo tenía esta palabra: "esta es la tierra que Dios nos entrega, esta es la tierra que Dios nos da, esta es la tierra que Dios pone en nuestras manos". ¿Cuantos años duró el pueblo de Israel en Egipto? Tardó 400 años, hacía 400 años que  Dios había dado una palabra a un hombre llamado Abraham, y ahora llegaba el cumplimiento de esa palabra. Mira lo que sucede: Dios selecciona a uno por cada tribu para que se establezca su propósito, se establezca su reino, se establezca su voluntad.

Sobre ellos reposaba la responsabilidad de que tanta gente fuera bendecida y de que se cumpliera el propósito de Dios en el momento en que Él quería que se cumpliese, sin embargo, conocemos nosotros la historia, fueron a inspeccionar la tierra, fueron a reconocerla y pudieron cortar un racimo de uvas tan grande que tenían que cargarla entre dos hombres. Trajeron higos, granadas... lo cual probaba y mostraba que la tierra era tierra de bendición y que en verdad fluía leche y miel, los frutos que trajeron eran una confirmación de que lo que Dios había hablado era correcto y era bueno.   
 
Sin embargo, ¿Por qué razón Dios si ya Dios había dicho que les entregaba la tierra hace cuatrocientos años antes, entonces, por qué razón Dios selecciona a estos hombres para que reconozcan la tierra si ya la tierra era de ellos? La razón es porque la palabra tenía que ser activada, y la palabra se activa a través de la fe y la fe tiene que venir a través del liderazgo para que descienda la unción hasta el borde de las vestiduras. En la antigüedad se derramaba el cuerno del aceite sobre la cabeza (y cuando habla de la cabeza se refiere a Jesús que es el ungido, la cabeza de la iglesia), luego descendía sobre la barba de Aarón, (que se refiere al liderazgo), y hasta el borde de la vestidura, (que significa todo el pueblo. Cuando el sacerdote era ungido el aceite recorría todo el cuerpo hasta el borde de la vestidura, es decir, de la falda o vestimenta que tenía, y así estaba totalmente ungido, de esa misma manera quienes activan la palabra profética y quienes son llamados a movilizar al pueblo en fe es el liderazgo.  
Dios envía a los líderes con un propósito, ellos pudieron sentir, respirar, palpar, oler, ver con sus propios ojos la tierra hacia donde Dios los llevaba. El liderazgo es el primero a quien Dios le da una percepción de hacia donde vamos, son los primeros que pueden sentir, palpar, son los primeros a los que Dios les muestra, pues dice la Biblia que Dios no hará nada sin hacerlo saber a sus siervos los profetas (Amós 3:7).  Dios los despierta con una palabra, los despierta con una visión, con una palabra profética, Dios les dio una antesala por medio de la fe de hacia donde los llevaría.  El liderazgo es quien dice: "mira lo que Dios va hacer, algo grande viene y nosotros sabemos que eso es así, grandes cosas vamos a lograr".
Entonces vemos que esta gente experimentó lo que era la tierra prometida, lo percibió, sintió su olor, lo vio, e inclusive trajo una muestra de que la tierra era tierra de bendición. La palabra declara que él hace más sobreabundantemente de lo que pensamos o podamos imaginarnos. Piense, Dios les decía que iban a una tierra de la cual fluye leche y miel, y ellos pensarían: "bueno un racimo de uva tal vez seria el doble de un racimo normal", pero en este caso no fue el doble, era tan grande que tenían que cargarlo entre dos hombres, esto quiere decir que Dios nos sorprende con su bendición, ahora bien, ¿A quien Dios le da esa perspectiva? Al liderazgo. 

El liderazgo necesita tener una mentalidad de grandeza, una mentalidad de reino, una mentalidad de conquista, una mentalidad de lo que viene, como predicaba nuestro hermano Marco Barrientos: "Debemos tener una expectativa gozosa o una expectación grande de lo que viene de parte de Dios". Es lo que hace la gente que tiene visión, la gente que puede ver. Recuerden que esta tierra representa un nivel de fe, por lo cual el liderazgo tiene que moverse en un nivel de fe que activa la palabra profética, un nivel de fe que implica tener visión. El liderazgo ve donde otros no ven, siente donde otros no sienten, percibe donde otros no perciben, el liderazgo puede discernir donde otros no han podido todavía discernir, porque por alguna razón son puestos como principales delante del pueblo de Dios con el objetivo y el propósito de establecer la autoridad, el reino, el dominio y el propósito de Dios en medio nuestro y para que mucha gente sea bendecida, no solamente el pueblo que dirigimos si no que toda la gente es bendecida a través del pueblo de Dios. Una nación es bendecida a través del pueblo de Dios, una ciudad es bendecida a través del pueblo de Dios cuando este se levanta en fe y le cree a Dios, ese es el propósito.   

Los líderes que fueron enviados a inspeccionar la tierra trajeron una prueba. Tal vez pregunte: ¿Cual es esa prueba pastor? La prueba que nosotros podemos presentar es lo que está en el corazón nuestro, los que sabemos que Dios es tan real y que todo lo que ha dicho él lo cumple, que no es hombre para mentir ni hijo de hombre para arrepentirse, y que hay prueba en nosotros de que Dios es Dios.
 
Desde que Dios me llamó todo lo que él ha dicho que haría conmigo, en el momento en que yo lo he creído Dios lo ha hecho, y he visto sus palabras cumplirse por su gracia y por su misericordia a través del tiempo, lo he visto y tengo esa convicción tan clara y tan segura que la tengo en mi corazón, por esa razón le dije a una persona en cierta ocasión: "Mira, muchas veces se piensa que un ministerio alcanza lo que ha logrado ser porque tiene gente a su lado con ciertas características". Pero eso no es así porque Dios me ha mostrado que sea quien sea Dios usa a todos, y es asunto de su gracia de su unción y del llamado que él ha dado, para que nadie se gloríe, ni para que yo piense que es por la gente que yo tengo a mi lado en el liderazgo, ni para que la gente piense que es por ellos, ni para que los de afuera piensen que es por el liderazgo que está allí.   

Números 13:27-29
"Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella.
28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac.
29 Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán ."
 
Vemos que esta gente pudo experimentar, sentir, palpar, pero al final, después de sentir y percibir sucede que también se presentaron los obstáculos, los gigantes, los hijos de Anac, tribus fuertes y guerreros, gigantes con ciudades fortificadas, pero recuerden que esa tierra ya Dios la había dado a su pueblo muchos años antes, cientos de años antes ya Dios lo había profetizado. Es decir, esos gigantes estaban tomando un lugar que no les pertenecía.
 
Queridos hermanos, cuando Dios te da una bendición, cuando Dios te da una palabra hay que pelear y hay que guerrear por esa palabra. Y lo primero que necesitas es tener una buena actitud y dar el buen reporte para que se active la palabra profética que Dios ha dado y descienda en todo el pueblo. Vemos el ejemplo aquí de como todos los que en un momento determinado fueron llamados a palpar, a sentir, oler; de los que fueron llamados a percibir la visión no todos corrieron con ella. Cuando vieron los gigantes, cuando vieron los obstáculos, cuando vieron las dificultades, ¿Qué sucedió? Retrocedieron de la palabra profética que Dios les había dado diez de ellos, de los doce, diez se echaron hacia detrás. Queridos hermanos desde el mismo momento en el que nosotros dispongamos activar la palabra profética que Dios nos ha dado y actuar y a correr en esa palabra, desde ese mismo momento algo va a suceder. Se levantarán los cielos a nuestro favor pero también se levantarán los infiernos en contra nuestra, se levantarán gigantes. Así de grande como será la bendición, así de grande será la oposición, así como de grande será la bendición, así mismo serán los gigantes y los vientos contrarios y las oposiciones que se levantarán. Pero así como de grande es la oposición, los gigantes y los obstáculos, así de grande será la conquista el triunfo y la victoria.   

Los doce que habían sido enviados duraron cuarenta días inspeccionando la tierra prometida. El número cuarenta habla de una dimensión mayor donde viene una expansión, un ensanchamiento, donde hay cambios. Nosotros a veces no somos muy habituados a los cambios y eso es normal pero los cambios son necesarios y generados por Dios para subir a otras dimensiones, para subir a otros niveles en el Señor y alcanzar grandes cosas. Sin embargo, ¿Por qué no nos gustan los cambios? Porque nos sacan del lugar de comodidad al cual estamos acostumbrados, los cambios implican que hagamos un extra esfuerzo del que generalmente hacemos, los cambios nos hacen mover a sitios que no conocemos. Un ejemplo de eso fue que al pueblo Dios le había dicho que cruzaran el Jordán para que entraran a la tierra prometida. Treinta  años después se les dice: "Porque ustedes van a transitar en un camino en el que ustedes nunca antes han transitado por un lugar que nunca ustedes han conocido, así que se le dijo sigan en arca del pacto, sigan la unción".  Por esa razón cuando uno va hacia un cambio, hacia algo que no conoce, cuando la carne te dice: "No, yo me quedo aquí, tengo temor, no me muevo". En ese momento lo que tienes que hacer es ver al Espíritu Santo y la  unción y decir: "Yo me dejo dirigir por la unción, soy dirigido por el Espíritu Santo". La vida del que ha nacido de nuevo dice la palabra que su vida es como el viento que no sabe a donde va ni de donde viene pero lo escuchas, lo sientes y sopla.
 
Cuando tu estás conectado con el Espíritu Santo y sigues su dirección  vas a ver que vas a poder entrar al cambio, vas a poder establecer una nueva dimensión, dice que experimentaron la tierra cuarenta días y cuarenta noches, (el número cuarenta habla de cambios dimensiones, habla de un tiempo especifico para un cambio y el que no está listo para el cambio se estanca).   
 
Siguiendo con el texto vemos que dice:
 
"28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac.
29 Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán." 
 Es peligrosísimo darle la oportunidad a un líder sin fe a que hable delante del pueblo. Dice la palabra de Dios que después de este reporte el pueblo lloró:

Números 14:1-2
"Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche.
2 Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: !!Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos"  
 Esta gente creyó lo que el liderazgo dijo, por eso lo que el liderazgo habla tiene que estar de acuerdo a los que Dios ha establecido, esta gente contaminó a los demás, y lo que ellos hablaron, la actitud que tuvieron se cumplió:   
Números 14:26-29
"26 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
27 ¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que de mí se quejan? 28 Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.29 En este desierto caerán vuestros cuerpos;) todo el número de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte años arriba, los cuales han murmurado contra mí."
 Este liderazgo hizo que millones de personas no vieran la tierra prometida, provocó que el pueblo se quejara por lo que declararon con su lengua, por lo que hablaron no entraron a la tierra prometida. Dice la palabra que la lengua inflama la rueda de la creación:
  
Santiago 3:6
"Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno"  
 No queremos un liderazgo con mentalidad raquítica, gente que dice: "no puedo", gente con falsa humildad, cuando no crees la palabra estás diciendo: " Dios tu no tienes la capacidad para bendecidme",  y eso deshonra a Dios.
 Pero vemos también que se levanta Caleb, uno de los príncipes de las doce tribus y manda a callar al pueblo y dice:
Números 13:30
"Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos."  
 Es decir, hay gigantes pero también hay bendición, y vemos como también Josué se levanta con el buen reporte:
Números 14:6-8
"Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos, y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena.8 Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel".
 Al final podemos ver, ¿Quienes entraron a la tierra prometida? Josué y Caleb, los otros pasaron al olvido, Dios siempre estará presente y los  que confiaron cruzaron con él, los que no confiaron se quedaron en el desierto.  
    Números 14:30-32
"Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun .
31 Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis.
32 En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en este desierto."
 El liderazgo debe tener una mentalidad de reino, de conquista, desde el mismo momento que Dios da la palabra ya el cielo esta a tu  favor.  No hables nunca lo negativo, habla lo positivo, que nadie oiga a nadie que hable cosas negativas. Cuanta gente cava su propia tumba y no avanza por los dichos de su boca, muchas iglesias no avanzan porque dicen: "no somos, no podemos". Nunca escuches a nadie que hable lo contrario a lo que Dios nos ha dicho. Dios nos ha dado una palabra de que vamos a llenar el Palacio de los Deportes, vamos a creerla y vamos a llenar ese lugar.  
¿Quienes vivieron? Josué y Caleb y los que creyeron. Cuando Dios encuentra un hombre o una mujer de fe cumplirá su palabra. Él cumplirá su palabra siempre que encuentre alguien que tenga fe.

  Del modelo

-Este domingo estaremos en la media naranja del Palacio de los Deportes con una palabra de bendición de nuestro hermano Salvador Sabino quien nos visita desde New Jersey.

-Encuentro de hombres este Domingo llevemos invitados para que sean edificados con los testimonios del recibimiento.

-Señal Apostólica 21,22 y 23 de Septiembre con la participación del Pastor Henry Hinn y otros invitados internacionales.

-Lanzamiento del 7-9 de Septiembre

-Todos trabajando con la consolidación, estamos saliendo cada lunes desde la carpa  a las 6 de la tarde a realizar visitas en las casas.

-Encuentro de mujeres del 31 de agosto al 1 de Septiembre.