LA IMPORTANCIA DE LA DOCTRINA IV

 

Estamos cada vez más cerca de un gran avivamiento, en el que crece más la unción y son más cada vez los que se entregan al Señor Jesucristo. Todos conocerán que hay un Dios en los cielos y nadie estará ajeno a que Jesucristo es el Señor. 

Estamos hablando de la doctrina del Señor Jesucristo, enfocados en el panorama de los eventos por venir de los últimos tiempos.  

Hablamos del gran evento del retorno del Señor Jesucristo, el cual está precedido por un avivamiento global sobre la tierra, no de un lugar o territorio en específico, sino un avivamiento en todo lugar. 

De hecho ya estamos viendo este mover de Dios poderoso el cual es parte de lo que la palabra de Dios declara en Mateo 24:14:

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” 

En el discipulado anterior vimos que el retorno del Señor Jesucristo está contemplado en dos eventos:

      • Jesús viene a buscar a la iglesia-Rapto.
      • Cristo viene a establecer su reino de mil años sobre la tierra.
 

En medio de estos dos eventos hay una serie de acontecimientos que se darán a cabo así como sucedió en la primera venida de Jesucristo. 

De acuerdo a la palabra de Dios, hay acontecimientos que ocurrirán en el cielo y en la tierra, en medio de estos dos grandes eventos. 

El Señor Jesucristo vendrá y será el rapto de la iglesia, mientras, todos aquellos que no fueron lavados por la sangre de Cristo se quedarán en la tierra. 

No todos creen en el rapto pero dentro de aquellos que sí creen, existen tres teorías que exponen lo siguiente:

  • El Rapto será antes de la gran tribulación (7años)
  • A la mitad de la gran tribulación.
  • Al final de la gran tribulación.
 

Como fundamento de nuestra doctrina, nosotros creemos que el rapto de la iglesia será antes de la manifestación del anticristo. 

¿Qué sucederá en cielo durante los siete años de la gran tribulación? Vemos este acontecimiento en 1 Corintios: 

- 1 Corintios 3:13-15 -

“La obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 

Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”.  

A este evento es al que se refiere la palabra como la entrega de los galardones.  

El Señor estará con su iglesia y el fuego probará la obra de cada quien, será probado lo que hayamos hecho en la obra de Dios para ganar las almas y hacerlos discípulos, para que el reino de Dios se extendiera.  

Sea el don que Dios nos ha dado, o lo que el Señor nos ha encomendado, nuestras acciones serán probadas.  

Pablo dijo: “Unos predican por contienda, otros predican por vanagloria, pero de la forma que sea Cristo es predicado”. Hay quienes hacen las cosas con una motivación incorrecta, para ser vistos, o por contienda, por competencia, pero no con la motivación de que Cristo sea glorificado. Pero si lo que haces, lo haces de corazón, con humildad, para que Cristo sea manifestado, entonces el fuego lo probará.  

La palabra de Dios dice que los ojos de Jehová atalayan la tierra, que sus ojos son como llamas de fuego. Dios conoce todas las cosas, él conoce el corazón de la gente, él conoce a profundidad las disposiciones del corazón de cada quien. 

Allá no podrás poner excusas, lo que se probará será la actitud, las motivaciones del corazón en las acciones que hiciste. La Biblia enseña que el que quiera ser el mayor en el reino de Dios, necesita ser un servidor. Aún Jesús dijo, yo no he venido para ser servido, sino para servir y siendo Dios se hizo hombre, tomando la condición de siervo por causa nuestra. 

El fuego probará tus obras, lo que hiciste y cómo lo hiciste, si lo hiciste con pasión, por amor a Dios, o quejándote como un niño obligado hacer lo que no quiere. Estas cosas serán vistas en aquél día de la entrega de los galardones. 

Jesús dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio, haced discípulos a todas las naciones” (Marcos 16:15; Mateo 2:19). Esa es nuestra gran comisión. 

En el reino de Dios no vale el estar solo sentados y recibir un mensaje. Lo que nosotros hacemos en su reino es de bendición a nuestras vidas. 

Nosotros tenemos una visión: “Que todos sean salvos y que sean hechos discípulos del Señor Jesucristo, llenos de la palabra de fe para ganar a toda la República Dominicana”. Y esto para que todos puedan hacer la obra de Dios. 

Hay parábolas en la Biblia en las que muchos pusieron excusas. Es el caso de la parábola en la que el Señor hizo un banquete y ninguno de los invitados asistieron, poniendo excusas de la familia, de compromisos, etc. (Lucas 14: 16-24). 

Nosotros que somos parte del reino de Dios, estamos en un nivel en el que no solamente recibimos, sino que damos. La palabra de Dios declara que es mejor dar, que recibir, y la bendición que nosotros recibiremos no será solo en el cielo sino también aquí en la tierra.  

Dios bendice a los que hacen su obra, por ayudar a otros a que sean edificados, por dedicar de su tiempo para Dios, del esfuerzo, de la habilidad que Dios le ha dado pero que las han puesto a su servicio.  

Todo lo que tenemos nos lo ha dado Dios y debemos ponerlo a su servicio. 

El apóstol Pablo dijo: “Por amor a vosotros he gastado de lo mío, y aún me he desgastado a mi mismo por amor a ustedes”.  

Esta vida dura muy poco, y necesitamos estar enfocados y no perder el tiempo en hacer la obra de Dios. Al final de todo esto, el fuego probará nuestras obras.  

Este será el tribunal de Cristo, no es el juicio de vida o muerte eterna, sino que los que participan del mismo ya son salvos, aunque el fuego haya quemado sus obras. Dice la palabra: “si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”. Esto no determina la salvación, sino los galardones. 

No podemos ser personas que andan quejándose por hacer la obra de Dios. Sino que lo que Dios nos ha encomendado entonces vamos hacerlo, y bien.  

Cuando pasas la plata o el oro por el fuego éste sale más reluciente, con más brillo, se hace más puro, así sucederá con nuestras obras si han sido aprobadas. De lo contrario, se quemarán como la hojarasca. 

Lo que la palabra de Dios enseña es que habrá personas salvas pero que sus obras serán quemadas porque nunca se comprometieron a evangelizar, a predicarle a otros, nunca tuvieron tiempo y solo fueron cristianos de iglesia. 

Muchos pertenecen a una iglesia pero ni siquiera dan de su corazón, de sus bienes, son limosneros delante de Dios. Esto es asunto de tener pasión en el corazón, no tiene que ver con tu edad, sino de la pasión que tienes en el corazón. 

En una ocasión conocí de un hombre el cual comenzó a pastorear y hacer la obra de Dios a la edad de setenta años, con ánimo, con fuego en el corazón. 

Te diré algo, no tiene que ver con las ocupaciones que tienes, yo sé lo que significa esforzarse y trabajar en la obra de Dios, teniendo un empleo, teniendo responsabilidades de universidad, de familia, y de todos modos servir en la obra de Dios. 

Hay a quienes se les dificulta hasta ofrendar y diezmar, son haraganes espirituales, solo quieren estar cómodos en un asiento. Si ustedes como líderes, si los que sirven y los ujieres, no creen es prosperidad financiera, y no diezman y ofrendan, el resto tampoco creerá, ni lo hará, si ustedes no creen en milagros, el resto tampoco creerá en milagros y sanidades. Dios nos bendice, nos prospera y es Hacedor de milagros. 

En todo seremos probados. Serás probado en tus diezmos, en tus ofrendas, en tu tiempo, en tu esfuerzo, en el entusiasmo para hacer la obra de Dios, en todo. Y si al pasar nuestras obras por el fuego, éstas permanecen, entonces recibiremos recompensa.  

Nosotros somos mayordomos de lo que Dios pone en nuestras manos, somos mayordomos de nuestro tiempo, del dinero, mayordomos de nuestro cuerpo, y somos responsables de cuidarlo para que sigamos adelante, haciendo la obra de Dios.  

Y en este sentido de ser mayordomos de nuestro cuerpo, quiero decirte lo siguiente: Es necesario que cuides tu cuerpo, no puedes llevarte a la boca todo lo que tiene buen sabor pues hay muchas cosas que dañan, y tú eres en tu cuerpo lo que comes. 

Una vez escuché a alguien decir: “Los cristianos no bebemos, ni fumamos, pero comemos…”, dando a entender que tenemos licencia para comer cualquier cosa. Sin embargo hay muchas cosas que puedes comer que no son saludables y que te hacen daño, cosas que te traen problemas físicos, aún para aquellos que piensan que porque son jóvenes pueden comer cualquier cosa, a la larga lo que comes te puede traer problemas. Así que les recomiendo que traten de informarse sobre nutrición y alimentación para que su cuerpo no se intoxique y les permita tener una vida saludable.  

Esto no es una doctrina, no quiero que me mal interpreten, sin embargo es sabiduría. Nosotros somos templos del Espíritu Santo y es necesario cuidarlo; no quiere decir que seamos fanáticos de la nutrición, porque en ocasiones uno hace sus desarreglos, pero es necesario tener cuidado con lo continuo que estás ingiriendo. 

Vuelvo con el tema que estamos estudiando sin embargo, era necesario que les hablara al respecto. 

El Señor declarará todo lo que hubo en el corazón de cada persona, y esto será claro como el sol, y las obras serán probadas por el fuego. Si las obras permanecieren, vendrá recompensa.

- 1 Corintios 3:14-15 -

“Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa”. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”.  

Si aquí en la tierra recibimos recompensa y vemos cosas extraordinarias por hacer la obra de Dios, imagínese lo que sucederá en el cielo, él es el Creador de los creadores, será algo magnífico, si aquí vemos tecnología, es solo un ensayo de lo que sucederá en el cielo.  

La recompensa que Jesús da no es poca, hay moradas preparadas para nosotros. Usted pueda usar su imaginación para que le ayude a poder visualizar lo que será todo esto. Y lo más grandioso será poder verle a los ojos sin vergüenza y poder decir, hice lo mejor que pude. 

Las iglesias que están enfocadas en hacer discípulos a otros, y en capacitar a sus miembros, son manifestación de que Dios no quiere que nos llevemos sorpresas, sino que todos tengamos la oportunidad de ser bendecidos al trabajar en la obra de Dios.

El tiempo es corto, es necesario predicar el evangelio, yo estoy edificando para el cielo, mi familia y todo lo que tengo es del Señor Jesucristo. Este es solo un tiempo y a veces no estamos apercibidos y nos dejamos envolver por los afanes de este mundo, con lo personal, con todas las ocupaciones que podemos tener. Pero si nosotros estuviéramos conectados con el cielo, podemos darnos cuenta de que esto no es tan complicado, Dios tiene control. 

Es una bendición poder trabajar sabiendo que tus finanzas son del reino de Dios, que tu negocio, es del reino. Pero si tu mentalidad es otra, entonces se te pasa la vida, Cristo viene y quizás entres al cielo y te encuentres con que no hiciste lo que tenías que hacer. 

No les digo con esto que todos tienen que ser evangelistas, pastores y profetas, no es a eso lo que me refiero, pero seamos lo que seamos, y hagamos lo que estemos haciendo, es necesario que seamos luz en medio de las tinieblas. 

A veces pienso que los cristianos de hoy en día creen que los cristianos de la iglesia primitiva eran gente que no tenía nada que hacer, o que eran vagos o haraganes, que descuidaban sus casas y a sus hijos, que los esposos se olvidaban uno del otro y entonces se concentraban en un pandero a cantar aleluyas. Pero no era así. 

Tres mil personas se entregaban a Cristo, luego cinco mil hombres. Entonces la gran mayoría de la población se entregaba a Cristo. Pero ellos tenían familias, tenían ocupaciones, tenían trabajos, tenían desarrollo, eran personas productivas, gente de familia y estudios, pero que tenían una convicción clara de hacer la obra de Dios y de estar enfocados en su propósito.  

¿Nos cuesta hacer esto? Claro que cuesta, pero todo lo que trae galardón cuesta, todo lo que trae recompensa cuesta.  

Recompensa quiere decir, algo que se da porque hubo un esfuerzo. Y hace referencia a la corona de laureles que se entregaba en un lugar alto y visible para todos a los que ganaban la competencia. 

Nosotros estamos en una competencia en contra de las tinieblas, de las circunstancias, y nosotros tenemos la fe que es la victoria para vencer. 

Así que vamos todos hacer la obra de Dios con excelencia, que la obra de ninguno sea quemada.

1 Corintios 3:15

“Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”.  

Que no se vea humo sobre tus obras, sino que permanezcan. 

- Apocalipsis 19:6-8 -

Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: !!Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!

Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.  

Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos. 

Este es un evento en el cielo con la iglesia que fue raptada. 

- Mateo 22:11-13 -

Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Más él enmudeció.

Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. 

- Mateo 25:10 -

“Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta”. 

- 2 Corintios 11:2 -

Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo. 

- Efesios 5:25-27,32 -

“Así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia”. 

Apocalipsis 22:17

Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. 

El apóstol Pablo hace una similitud de la iglesia como novia y Jesús como novio. Y la palabra de Dios hace referencia a la iglesia y Cristo como el esposo y la esposa, y dice porque “os celo con celo santo”. 

El sentido es que así como la esposa, anhela, desea y espera el momento de la ceremonia, momento que es de suma importancia para toda mujer, de la misma forma la que la iglesia tiene un anhelo por estar con el Señor, por estar con él cara a cara, tal y como fuimos conocidos, este es el anhelo de la iglesia. Apocalipsis lo declara: “el Espíritu y la esposa dicen ven”. 

Esto habla de un compromiso, de prepararse, de guardarse para el Señor, en el sentido de que, soy de Cristo, soy de él y voy a estar con él. Somos del Señor y de igual manera el Señor anhela estar con la novia. 

No se refiere al caso de la novia y el novio que hasta hijos tienen y luego deciden casarse, porque el diablo lo que ha hecho es desvirtuar el sentido del matrimonio, un matrimonio en el no hay compromiso, un concepto errado en cuanto al sentido del matrimonio. 

Pero nosotros tendremos un nuevo comienzo con el Señor, habrá una nueva revelación, vamos a intimidar más con él, vamos a conocerlo completamente, ese es el anhelo, esa es la gran ilusión que tiene la iglesia. 

La mujer no va desarreglada a su boda, se prepara, se arregla para la misma. La reina Ester fue preparada para estar con el rey, Mardoqueo la preparaba para que estuviese lista en el momento de presentarse delante de Dios, fue un proceso que habla de la misma preparación de la iglesia para el Señor, sin manchas ni arrugas, en comunión con Dios y quien nos prepara es el Espíritu Santo. 

Dentro de la cultura judía vemos el caso de Abraham, él envió a su siervo a buscarle esposa a Isaac, el siervo tenía la responsabilidad de buscarle la mejor esposa, y no fue con las manos vacías sino preparadas para atraer a la novia al novio. Este personaje es tipo de la función del Espíritu Santo con la iglesia, que ha venido repartiendo dones, trayendo pasión sobre nuestros corazones para, atrayéndonos hacia Dios hasta que lleguemos a aquel día. 

En el arrebatamiento de la iglesia el Espíritu Santo irá junto con la iglesia llevándola a las nubes para estar con el Señor. Y ya la función del Espíritu Santo sobre la tierra cambiará y será así como sucedía en el antiguo testamento, en el que el Espíritu venía sobre alguien pero luego regresaba. El trato del Espíritu Santo luego del rapto será totalmente diferente, y habrá un enfoque hacia la nación de Israel. 

El Espíritu Santo en este momento está preparando a la iglesia para aquel día. Y habrá gozo, banquete, fiesta y celebración, porque serán las bodas del Cordero. 

Los judíos celebran sus bodas durante varios días, y en este contexto es que hablamos de las bodas del Cordero, no será algo de un día sino que tendremos una gran celebración y nosotros necesitamos estar listos y preparados.