VAMOS HACIA LA META

 

- Hechos 6:7 -

“Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén”. 

Hemos estado hablando sobre la multiplicación de discípulos en otros mensajes anteriores como “Un Nuevo Nivel-Multiplicando Discípulos”.  

Recuerden que tenemos una meta para el 30 de Julio:

Quienes aún no tienen sus doce discípulos que puedan completarlos.

Los que tienen 12 que puedan llegar a los 72

Y los que ya tienen 72 a 432 

Todavía seguimos multiplicándonos enfocados en lograr la meta, que nadie se quede rezagado sino que todos los líderes estén enfocados en consolidar y hacer discípulos. Hay un montón de personas que están recibiendo al Señor en su corazón y haciendo profesión de fe. 

Como obreros tenemos la oportunidad de acercarnos a aquellos que reciben al Señor en nuestras reuniones con la finalidad de hacerlos discípulos, y al mismo tiempo podemos formar como discípulos a aquellos que vienen de los grupos de alcance.  

Por esa razón es necesario que los grupos de alcance no se dejen de realizar, que haya una supervisión directa sobre ellos: si se están impartiendo, cuántos se están salvando, cuántos invitados van al gal. Y a través de esta supervisión generar soluciones a aquellos problemas que se puedan presentar, de esta manera cada gal estará dando fruto. 

No podemos quedarnos fuera de este proyecto de multiplicación, todos los líderes y discipuladores deben saber cuántos discípulos tienen a su cuidado.  

Estamos alcanzando metas, en este momento tenemos 601 discípulos que son solo aproximadamente el 24% de los que asistentes a nuestras reuniones. Por tal razón tenemos que prestarle mucha atención a estos números, puesto que si la mayoría de los que asisten a nuestros servicios son solo creyentes entonces es necesario que sean formados y hechos discípulos del Señor Jesucristo. 

Qué porcentaje de personas de los que asisten a nuestras reuniones han ido a un encuentro pero que no están en una escuela de obreros, qué porcentaje de personas que han sido lanzadas están desactivadas y que no son contados como discípulos, sin contar aquellos que solo nos visitan sin involucrarse o ser parte del río de Dios en la iglesia. Todo esto tenemos que evaluarlo. 

Las fuerzas vienen de Jehová, sin embargo es necesario que sepamos lo que está sucediendo con cada persona que recibe a Jesús en la iglesia, que haya un cuidado sobre sus vidas. 

Nuestra visión es que todos sean salvos y que sean hechos discípulos del Señor Jesucristo. Pero si solo tenemos un 24% de los creyentes que son discípulos, quiere decir que los que son salvos no están siendo formados y cuidados, no están siendo hechos discípulos del Señor. 

Qué está sucediendo con está cantidad de personas que no está siendo ayudada, que no tiene un discipulador que les pueda aconsejar. Cómo se siente esta gente cuando llega a la iglesia y ve toda una estructura de la que no es parte, que quizás tiene un gran potencial para la obra de Dios pero no está siendo útil. 

Tenemos que trabajar en nuestro estanque que está lleno de peces. Es más que ganar a otros, qué sucede con aquellos que ya son salvos pero que no son discípulos. 

Debemos hablarle a nuestra gente sobre la importancia de ser un discípulo, no es suficiente con ser un creyente, siempre hay un porcentaje de aquellos que solo son salvos, sin embargo no pueden ser todos, es cierto que la palabra dice: “Orad al Señor de la mies para que envíe obreros a su mies, porque la mies es mucha y los obreros pocos”. Sin embargo el porcentaje es demasiado elevado, por tal razón vamos a poner la mirada en la solución, en lo que podemos hacer para que estas personas sean cuidadas y hechos discípulos. 

Nosotros podemos seguir adelante, creerle a Dios y hacer lo que nos corresponde hacer en la obra del Señor. 

Para los próximos encuentros es necesario que todos los que hayan asistido en el pre-encuentro se les explique la necesidad de entrar a la EO y cómo funciona, si están de acuerdo entonces firmen como responsables de que la bendición que van a recibir la van a mantener, integrándose a una EO. 

El modelo consiste en que cada persona tiene alguien que les da seguimiento para formarlos y hacerlos discípulos, lo correcto es que la persona vaya a su encuentro motivada por alguien que le estará dando seguimiento hasta que vaya a la escuela de obreros y luego sea lanzada. 

No se canse de hablar continuamente de esto, vamos camino a nuestra meta. 

Rápidamente quiero compartir con ustedes algunos versos: 

Marcos 8:13-16

Y dejándolos, volvió a entrar en la barca, y se fue a la otra ribera. 

Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca. Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes. Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimos pan. 

El Señor Jesucristo le hablaba a los discípulos sobre el reino, sobre cómo guardarse, y les dice: “Cuídense de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes”. Es decir, Jesús les hablaba sobre las cosas del reino, sobre aquellos que estaban contrarios al mover de Dios y cómo cuidarse de ellos, mientras los discípulos pensaban en su necesidad, en el problema que tenían en la barca (solo había un solo pan y doce hombres).  

Queridos hermanos, nosotros no podemos tener nuestra mente en el problema, debemos tener nuestra mente en el reino, porque el reino trae la solución al problema. Los discípulos estaban pensando en su problema, en qué iban a comer, mientras el Señor les hablaba del reino, no se daban cuenta de que estaban con el Maestro en la barca. 

Verso 17:

“Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón?” 

Cuando el Señor les dice que ellos aún tienen el corazón endurecido, a lo que se refiere es a que los discípulos aún no tenían oídos espirituales para entender las cosas del reino, sino que estaban distraídos mirando su necesidad. 

Mientras estés mirando el problema, los no tengo, los no puedo, lo que me falta y las situaciones de la vida, entonces eso no te permitirá ver la solución de las cosas. Tus ojos tienen que estar puestos en la fe, en que Dios suple todo lo necesario y entonces tu corazón estará en la proyección de la fe, creyendo en su milagro. Pero mientras esté viendo sus problemas su corazón estará con callos, endurecidos, en ves de direccionar su enfoque en la fe para ensancharse y extenderse hacia una expansión. 

Verso 18

¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿Y no recordáis? 

El Señor estaba reprendiéndolos, diciéndoles duros de corazón, con ojos y no ven, oídos y no oyen y ni siquiera recuerdan. Jesús los estaba formando enseñándoles a ver y a entender lo que él les decía.

Versos 19-21

Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Doce. Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Siete. 

Y les dijo: ¿Cómo aún no entendéis? 

Es decir, Jesús les decía, cómo aún no entienden que este es un evangelio de milagros y de expansión, que no importa si haga falta el pan, si el Maestro está en la barca todo está bien, es decir, yo no les hablo de su necesidad, eso no es importante, se están dejando ahogar en un vaso de agua, no vieron lo que sucedió antes, acaso no tienen memoria… 

Nosotros tenemos una gran visión, tenemos una proyección de expansión y pase lo que pase “el Maestro está en la barca”, él es el proveedor y nosotros debemos estar enfocados en lo que él puede hacer y en lo que hará con nosotros. Dejemos de preocuparnos por la falta, porque él es poderoso para multiplicar. 

Enseñe a sus discípulos a mirar la grandeza de Dios.  

En medio de la soledad, en medio de la tristeza, en medio de la angustia, en medio de la falta, de qué careces, cuál es tu preocupación, Dios tiene la solución. Miremos lo que él sabe hacer, lo que él ha hecho y lo que hará, caminemos hacia delante, lo mejor está por suceder.