LA FE QUE OBRA

 

Vamos a estudiar el libro de Santiago:   

Santiago 2:14

“Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?” 

Si la fe no tiene obras, no te salva, la fe que salva es la que lleva obras en sí misma. Aunque la palabra de Dios dice que no es por obras sino por gracia que somos salvos. Pero esto se refiere a que no somos salvos por el hecho de que hagamos algo para merecerlo, porque la salvación es un regalo de Dios que nos fue dado en la cruz del calvario a través de la sangre de Cristo. 

Sin embargo la fe que recibimos después que somos salvos, es una fe que cuando tiene obras entonces nos da resultados, nos salva en un momento determinado, ya sea de crisis, en un momento de vencer situaciones, ser sanados, prosperados o fortalecidos. 

No necesitamos fe para los momentos buenos, para cuando todo está bien, nuestra fe es necesaria cuando las cosas están difíciles. Tenemos fe porque la fe es la victoria que ha vencido al mundo, quiere decir que la fe es un mecanismo de victoria para vencer ante las dificultades.

1 Corintios 13:13

“Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor”. 

La fe, la esperanza son para utilizarlas en este tiempo, porque cuando estemos en el cielo no la necesitaremos, dice, palabra que el amor es el que permanece. 

La fe es el instrumento de nuestro diario vivir, porque siempre tendremos situaciones, circunstancias, problemas, y a través de la fe vencemos, y entramos al reino de los cielos. 

El enfoque que quiero que tengan es que la fe necesita estar acompañada de obras para que pueda funcionar, si la fe no tiene acción no hay provecho, no produce. 

Santiago 2:15-17

“Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? 

Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma”. 

Es necesario que haya una acción, que no solo digas, tengo fe, sino que se puedan ver tus frutos, las obras de tu fe para que sea viva y no muerta. 

Santiago 2:18

“Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras”. 

Jesús veía la fe de la gente por sus acciones como lo fue en el caso del paralítico, la fe se ve con nuestras acciones.

Piensa en este momento, has visto gente de fe, ¿cómo los identificas? Los identificas por lo que ves en ellos, son personas activas. Tu no te puedes quedar sin hacer nada, porque es a través de ti que Dios obra. 

Yo no temo a lo que está por venir porque mi vida está en las manos de Dios, tengo una fe que actúa, que cree, que confía plenamente en Dios.  

No hay temor, el temor te paraliza, la duda, te detiene, por eso necesitas ver más allá de lo que ven tus ojos, más allá de lo que ven tus sentidos.  

El pueblo de Israel se quejaba en el desierto, solo veían las circunstancias, los problemas, los obstáculos, los gigantes que estaban en la tierra que les pertenecía. 

Cuando te enfocas en lo que tienes, en los peros de tu vida entonces no podrás conquistar y enfocarte en lo que Dios dice, en lo que Dios te ha hablado que vas a obtener. 

La fe es acción, actúa en fe, y créele a Dios, no te limites a lo que te condiciona, muchas veces la fe tiene que ser probada por el fuego, pero en el fuego las imperfecciones se van, suelta el espíritu de Egipto, avanza y te fe, que al final de esto la fe será más pura, más hermosa y estarás listo para todo lo que viene. 

Nuestra mentalidad debe ser una mentalidad de fe. 

Versos 19-23

“Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 

¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios”. 

No es suficiente con que creas, es necesario creer y actuar. Abraham creyó y actuó, fue una fe que fue probada, una acción de riesgo, él creía que Dios proveería cordero para el holocausto, y actuó y cuando actuó Dios proveyó el Cordero, y dice la palabra que en ese momento en que las obras trabajaron juntamente con la fe, entonces se cumplió la palabra: “Y le fue contado por justicia y llamado amigo de Dios”.  

Los hombres de fe se conocen por sus acciones, y por la fe serás justificado. 

Verso 24

“Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe”. 

Dios activa su obra en medio de nuestros tiempos y las hace conocer. 

Versos 25-26

“Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?

Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”. 

Si Rahab no hubiera actuado, no hubiese sido justificada. Muchos estás sin espíritu, porque creen pero no actúan, están paralizados. 

Nosotros somos del reino y Dios nos ha llamado a ganar esta nación, no estaremos en una morgue, no estaremos como muertos, vamos a actuar, vamos a pensar en lo que necesitamos hacer para ganar esta nación. 

Es necesario trabajar con sabiduría, las compañías telefónicas trabajan con sabiduría para ser influyentes, todo el que vende un producto necesita trabajar y actuar de forma sabia. Ahora qué hace la iglesia, muchos solo lo dicen, y lo cantan, pero no se ve la fe, no se ven las acciones. 

Las compañías adiestran a su personal, los enseñan, los motivan, para que trabajen y sean productivas. 

Del mismo modo la iglesia, el reino de Dios necesita actuar, tenemos el mejor producto, hablamos de la vida eterna, pero necesitamos actuar. 

Cuando tienes fe, Dios honra tu fe.