Estamos hablando de la autoridad delegada por el Señor Jesucristo a través de la declaración, que se entiende de igual forma como una oración. Básicamente oración es comunión con Dios, estar de acuerdo con el Señor, hablar sus bondades; la Biblia dice clama a mi y yo te responderé y te enseñaré cosas ocultas que tu no conoces, también dice la Biblia que él está atento al clamor del justo.
Dentro de lo que es la oración existe el conocimiento que tienes de lo que es una declaración de fe y una declaración de autoridad, por esa razón dijo Jesús, si tu dijeres al monte quítate y échate a la mar y no dudares en tu corazón lo que tu dices lo que tu digas será hecho (vea Marcos 11:23).
Estamos hablando de una declaración de fe que también es oración. El profeta dice ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio (Isaías 54:17). ¿Cómo nosotros condenamos una declaración que se haya proferido en tu contra, en contra del ministerio, en contra de tu nación? Cuando traes una confesión conforme a la palabra de Dios aún más poderosa tomando el control de atar y desatar y entonces declarar la bendición de Dios.
La Biblia habla de la lengua en el libro de Santiago como el miembro más pequeño pero que puede encender un gran bosque y así inflama la rueda de la creación, cuando es inspirada por el mismo infierno.
Cuando nosotros estamos en una actitud de oración llega un momento en el que nos conectamos a declarar las bendiciones de Dios, y es allí cuando nos enfocamos bajo la autoridad de Dios a cancelar y a condenar toda lengua que se haya levantado en contra nuestra en juicio y hacerlo inoperante que no funcione en el nombre de Jesús. Porque las palabras tienen poder, y lo que nosotros decimos de acuerdo a Dios, creyendo en Dios es más fuerte que todo argumento que se haya levantado. Por esa razón dice la Biblia que las armas de nuestra milicia no son carnales si no poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando todo argumento que se levante contra el conocimiento de Dios (vea 2 Corintios 10:4-5). Nosotros tenemos la autoridad para derribar todo argumento ¿Cómo? Con el argumento mayor que es la palabra de Dios.
Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, y esta es la palabra de fe que predicamos, (vea Romanos 10:8); la declaración y la confesión de autoridad, de fe, de bendición, está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón. Está en el corazón porque hemos creído, y de la abundancia del corazón habla la boca y entonces lo declaramos.
Mateo 16:19
Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.
En este texto en particular, Jesús le dice a Pedro: Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos. Se refiere a autoridad. Cuando tú tienes la llave permites a la gente entrar y salir, solo entra y sale quien tú permites que lo haga. Nosotros tenemos la autoridad dada por Dios del reino de los cielos.
Mateo 16:19
Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.
Impresionante. Lo primero es la palabra atar y desatar, esto es hacer lícito o hacer ilícito algo. Tenemos nosotros la autoridad para impedir que algo suceda, (atar), y tenemos la autoridad de hacer que algo suceda sobre toda circunstancia, (desatar). La palabra de Dios declara que cuando nosotros atemos algo aquí en la tierra será atado en el cielo, y cuando desatemos algo aquí en la tierra se desata en el cielo. ¿Por qué? Porque tenemos la autoridad de reino, esto es que sea hecho en la tierra como lo es en el cielo. Cuando una orden es decretada en el cielo, puede tener usted la confianza de que va a ser hecho.
De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
Mateo 18:18-19
Que tremendo es que te puedas poner de acuerdo con alguien para que sea hecho algo. La palabra de Dios declara, uno hace huir a mil y dos a diez mil. Si tienes la autoridad de atar y desatar, imagina lo que podrás hacer cuando te pongas de acuerdo conforme al propósito de Dios con tu hermano en una declaración, en una confesión. La palabra de Dios declara que hay poder en el acuerdo; cuando se construía la torre de Babel el Señor mismo tuvo descender para confundirlos porque nada los podía detener. Jesús los envió de dos en dos, hay poder en el acuerdo. Este texto dice que si dos se pusieren de acuerdo les será hecho.
El diablo siempre ha querido dividir la iglesia, dividir la familia, dividir… Por esa razón usted necesita orar, declarar con la autoridad de Dios que suceda Su voluntad. La iglesia necesita orar de acuerdo, y grandes cosas van a suceder. Atar, desatar, declarar con autoridad, ponerse de acuerdo, te garantiza la victoria. |