La Lluvia Temprana y Tardía
 

Estamos bajo la gracia y la bendición del Señor y en este momento vamos a la palabra de Dios, en el libro de Santiago: 

Santiago 5:7-8

“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.

Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.” 

El apóstol Santiago nos habla del retorno de Jesucristo, y da a la iglesia esta esperanza gloriosa.  

Queridos hermanos así como él se fue así también volverá. “Con voz de mando y con trompeta de Dios descenderá del cielo, los muertos en Cristo resucitarán primero, y aquellos que hayamos quedado, seremos transformados en un abrir y cerrar de ojos en cuerpos glorificados, y esperaremos al Señor en las nubes”. (1 Tesalonicenses 4:15-17). 

De acuerdo al panorama profético de la palabra de Dios, el Señor Jesucristo regresa a buscar a su iglesia y luego a establecer su reino milenial aquí en la tierra.  

Sabemos que se está cumpliendo la manifestación y el poder de su presencia sobre la tierra, así como los eventos y acontecimientos que son señales del pronto retorno de Jesucristo a la tierra. El libro de Mateo 24 habla claramente sobre esto, este texto es considerado “el Apocalipsis de los evangelios”, en el que Jesús habla del tiempo del fin, y de cuales serían las señales de su retorno. 

Nosotros estamos esperando la gloriosa venida del Señor Jesucristo; si en una primera ocasión él vino sin relación con el pecado como el Cordero de Dios, su palabra declara que regresará en un segundo evento como el Rey de reyes y Señor de señores, como el Dios todopoderoso. Y si su primera venida fue de manera extraordinaria y milagrosa en el cumplimiento profético, en el que aproximadamente trescientas profecías se cumplieron en la persona de Jesús de Nazaret, presentado para bendecir y establecer su reino, entonces sabemos que todo lo que la Biblia enseña sobre la segunda venida de Cristo, de forma milagrosa acontecerá. Si se cumplió lo primero de acuerdo a la ley del doble cumplimiento profético, se cumple también lo segundo. ¡Jesucristo regresa otra vez! 

Nosotros estamos como dice la palabra: “Con paciencia esperando la venida del Señor”. 

El ejemplo que el apóstol Santiago nos da es el siguiente:

“Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.” (Santiago 5:7) 

En sentido figurado, quizás alegórico de una comparación y aplicación espiritual a este texto,  el fruto precioso y hermoso del cual habla este texto, se refiere a la gran cosecha de almas, a los seres humanos salvados, cambiados y transformados como resultado de la predicación del evangelio y de la semilla de la palabra que ha sido sembrada en los corazones. 

Nosotros somos ese fruto, somos el precioso fruto de la tierra. Tú eres fruto preciado de lo que Dios está haciendo, tú eres el resultado y el fruto de la bendición de Dios. 

Dicen los versos que leímos, que el labrador espera el preciado fruto de la tierra, aguardando con paciencia la lluvia temprana y la tardía. Y cuando nos referimos a la primera lluvia o a la lluvia temprana y tardía, hablamos de la lluvia copiosa en el calendario de la siega, que prepara el terreno, riega la semilla, la hace producir y germinar, perfilándose a una gran cosecha. 

Cuando hablamos de esperar la lluvia temprana y tardía para recibir el fruto preciado de la tierra, la Biblia se refiere, a esa lluvia, como un derramamiento del Espíritu Santo sobre la iglesia y sobre la humanidad, es decir la unción, el poder de Dios manifestado por el Espíritu Santo, esto es AVIVAMIENTO. 

Avivamiento significa: Dios interviniendo de manera especial y sobrenatural sobre una generación. Y yo creo que este es el tiempo de avivamiento, de gloria; estamos viendo los vislumbres de los primeros aguaceros del derramamiento del Espíritu de Dios para esta generación.  

¿Cuántos están listos para mojarse en el aguacero de la presencia y el poder de Dios?  

La Biblia nos habla de un primer derramamiento del Espíritu Santo (lluvia temprana), y nos habla de otra manifestación de gloria y poder por el Espíritu para el final de los tiempos, el tiempo de la segunda venida del Señor Jesucristo (lluvia tardía). Es decir una última lluvia sin precedentes donde la gloria de Dios se va a manifestar para la gran cosecha de almas y un avivamiento a nivel mundial. 

Nos enseña la palabra de Dios, que ese mover del Espíritu Santo es para estos últimos tiempos, que ese derramamiento del poder del Señor es probable que sea para este tiempo. Se ha profetizado y se ha hablado sobre ello, dice la Biblia que Dios no hará nada sin hacerlo conocer a sus siervos los profetas, y Dios ya lo ha indicado en el ámbito profético. Viene un mover poderoso del Espíritu el cual está profetizado en el libro de Santiago junto con el retorno del Señor Jesucristo. 

Por el cumplimiento de las señales de los últimos tiempos, podemos decir, que es muy probable que sea esta la generación que verá la venida del Señor Jesucristo, y el poder del Espíritu Santo derramado sobre las naciones de manera sorprendente. Un avivamiento sin precedentes. 

El libro del profeta Zacarías 10:1 declara:

“Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno.” 

Queridos hermanos estamos en la estación tardía del panorama de Dios, la estación que está a punto de ver el gran derramamiento, y la palabra declara que pidamos, es decir, que oremos, que clamemos a Dios por la lluvia en la estación tardía, que le creamos a Dios y dice la palabra: “Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante”.  

Yo declaro y profetizo lluvia abundante, manifestación poderosa del Espíritu Santo sobre tu vida, sobre los tuyos, sobre la ciudad, sobre toda nación, el mover poderoso del Espíritu Santo sin precedentes, lluvia abundante. 

Declaro que así como el profeta pudo oír una gran lluvia, hoy declaro que se escucha una lluvia grande del Espíritu Santo, de la manifestación de su gloria, de su presencia, sobre los jóvenes, sobre los niños, sobre los adolescentes, sobre los adultos, el poder de Dios sobre esta generación. 

Declara: Yo soy parte de la generación de la última estación, la generación de la estación tardía, la generación que verá la gloria de Dios sin precedentes. 

Te estoy hablando de avivamiento, de una reforma espiritual, de una revolución del cielo impactando nuestra generación. Tú eres parte de ese fruto precioso, está listo para recibir la lluvia abundante en la estación tardía. Tú eres la iglesia que recibe el fuego de su presencia. 

El apóstol Pablo dijo a los Corintios: “No he venido a ustedes con palabras de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder”. (1 Corintios 2:4). 

¿Estás listo para ver la demostración del poder, estás listo para ver demostración del Espíritu Santo? Porque él lo hace otra vez y se mueve en medio nuestro, ¡es ahora, es hoy!

“Jehová hará relámpagos y dará lluvia abundante”

(Zacarías 10:1). 

También Pablo habló de la manifestación del Espíritu y de poder, el poder del Espíritu que como dice la palabra estaba disponible sobre el Señor Jesucristo para sanar, el poder del Señor que liberta, el poder del Señor que cambia las vidas, que transforma, el poder del Señor revoluciona nuestra existencia, que nos bendice, que nos prospera, que nos da ese irresistible impulso de victoria que llamamos fe, el poder del Señor. 

Pablo habla de la demostración del poder y del Espíritu que estuvo sobre Jesús.

La palabra declara: “cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”. Quiere decir, que no hay oprimido por el diablo que no sea libertado por el poder del Señor Jesucristo a través del Espíritu Santo. 

La unción, el Espíritu Santo, el poder de Dios, es una misma persona trayendo sobre la iglesia la bendición de Dios. En el Espíritu Santo está basada nuestra fe, no en palabras de humana sabiduría. 

Y hoy estoy para decirte que la unción de Dios está disponible para sanarte y para bendecir tu vida, cree en lo que el Espíritu de Dios puede hacer en tu vida, pudriendo el yugo de tu vida, haciendo de ti una nueva persona, un nuevo ser, una nueva criatura, cree hoy en el poder del Señor, cree en el Espíritu Santo, cree en tu bendición y no en la sabiduría humana, que quiera inclaustrarte con pensamientos religiosos de palabras vacía, de humanismo apartado de Dios. 

Solo tienes que creer en los milagros, creer en los dones del Espíritu Santo, creer en la manifestación del Espíritu de Dios. 

La sequía espiritual se va, es tiempo de lluvia del cielo y de avivamiento. No más sequía espiritual en tu vida, no más sequía espiritual en la ciudad, no más sequía espiritual en tu país. Solo cree.

Joel 2:23-24

Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. 

A través de los diferentes tiempos de la iglesia hemos visto diferentes lluvias, lluvias que han alimentado la cosecha futura que ha de recogerse, diferentes avivamientos en el periodo histórico de la iglesia.

La palabra declara sobre la primera lluvia:

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

                                                                                                       (Hechos 2:1-4) 

Vimos con el 1900 hubo un despertar de la manifestación del Espíritu Santo en Topeka Kansas, una mujer fue llena del Espíritu Santo y comenzó a hablar en otras lenguas dirigida por Charles Parham, luego un discípulo llamado William Seymour se muda a los Angeles California y en la calle Azuza abrió una misión en la que durante tres años, los siete días de la semana, tres veces al día, la gente acudía y recibía el bautismo y la unción del Espíritu Santo. 

Hubo un avivamiento en Gales, donde la gente recurría detrás del poder de Dios. Evan Roberts, que era el autor de este avivamiento decía: no digan esperamos ver el avivamiento, esperamos ver al Espíritu Santo. Diga: Creo que el Espíritu Santo está aquí para sanar, creo que la gloria del Señor está aquí. 

Surgió el movimiento carismático, en el que el Espíritu Santo no solo se derramaba sobre los pentecostales, sino también sobre bautistas, metodistas, luteranos, católicos, anglicanos, todos ellos recibían el Espíritu Santo, sin necesidad de estar circunscritos a una denominación, sino que todo aquel que creía recibía el Espíritu Santo, recibía el bautismo del Espíritu Santo. 

Estos acontecimientos fueron lluvias. Luego se levantó el mover de sanidad, hombres usado como Oral Roberts, Emmie Mcpherson, Katherine Kuhlman, etc. Evangelistas se han levantado bajo el poder y la unción del Espíritu Santo. 

Y de ese modo han continuado lluvias del Espíritu Santo. 

Lester Sumrall provocó un gran avivamiento, recibió la unción de Smith Wigglesworth. Uno de los hijos de fe de Lester es Rod Parsley, así como otros más. Pero Lester habló sobre el gran avivamiento que iba a ver, Smith Wigglesworth le había profetizado diciendo que vendría un gran avivamiento. Lester Sumrall murió a los ochenta y tantos de años, partió con el Señor, y estuvo hablando mucho sobre ese gran avivamiento.  

Se levantaron hombres como Kenneth Hagin, el cual se estaba muriendo porque había nacido con el corazón deforme, estaba a punto de morir a la edad de 17 años, y siendo un jovencito bautista, algo sucedió, y se dio cuenta de que si pedía alguna cosa al Señor creyendo él lo haría. Y lo creyó, se lo pidió al Señor y ese mismo día comenzó a levantarse de la cama. Luego de esto estuvo más de sesenta años predicando el evangelio del reino milagrosamente, comenzó a enseñar del poder de la palabra, de la palabra sanadora, y se levantó el ministerio de fe. Muchos le llamaron el hombre súper fe, hiper fe, etc. Pero Dios siempre ha hablado bien de aquellos que tienen fe, es mejor que te digan súper fe, a que te llamen, incrédulo. 

Lo que ha acontecido es que todas estas lluvias vendrán junto con la lluvia primera del día de Pentecostés, y vendrá como en un montón para este tiempo, para este avivamiento, es doble lluvia, doble bendición, el cúmulo de esas lluvias que viene como una lluvia torrencial del Espíritu Santo sobre la tierra. 

Recibe el doble, la generación de la última estación, la generación de la estación tardía recibe el doble de la bendición, la gran cosecha, doble poder de milagros, doble poder de unción, doble derramamiento. 

Viene lluvia abundante, truenos del cielo, lluvia abundante. El que tiene Espíritu para oír, oiga lo que el Espíritu dice a la iglesia, esta es la generación de conquista, la generación del gran avivamiento. 

Tú eres esa generación, no necesitas la unción de Pedro, no necesitas la unción de Pablo, lo que estás necesitando es la unción que Dios está derramando en esta generación para que veamos milagros, señales y prodigios. 

Iglesia, tu estás en el panorama profético de Dios, en el perfil del cumplimiento lineal de su palabra para esta generación, es nueva esta unción, es nueva su presencia, algo grande de viene. 

La palabra enseña en Hechos 19:1-6 que el Apóstol Pablo llegó a Efeso y encontró a algunos discípulos y les dijo: “¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan”. 

Hermanos, del tiempo del bautismo de Juan habían acontecido aproximadamente 20 años, y esta gente estaba en la prehistoria de su generación, esta gente estaba en algo viejo, en el old fashion. Ya el Espíritu Santo había sido derramado y ellos ni siquiera habían oído de él.   

La palabra declara que Pablo oró por ellos y fueron llenos del Espíritu Santo:

“Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban”. (Verso 7) 

Pero esta generación no se va a quedar con lo viejo, esta generación tiene lo nuevo y lo fresco del cielo, abre tu espíritu para demandar del cielo la bendición. 

Estamos en el 2008, el 8 habla de resurrección, el día octavo habla del comienzo de algo nuevo y la culminación de lo nuevo. El poder de la resurrección viene sobre esta generación, hay nuevo ánimo, nueva fe. Prepárate para experimentar lo que antes no habías visto. 

Cosa que ojo no vio ni oído oyó, ni han subido a corazón de hombre es lo que Dios derrama por su Santo Espíritu, lo que no has experimentado, lo que no has visto, lo nuevo del poder del Señor. 

¿Estás listo para recibir de esto?